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jueves, 1 de enero de 2009

Año Nuevo.

La fraternidad universal. Los recuerdos. Los propósitos. Las enmiendas. Examen de intenciones. Formulación de deseos. ¿Por qué pasa el tiempo? ¿Para qué? El bien y el mal avanzan a la par. Todas las visiones. Abrumado por la responsabilidad. La conciencia de ser. El gemido del cautivo. Sensaciones. Palabras. Saludos. El camino sin retorno. El valor de la amistad. Curarse de amores. La persecución. La novedad. El sentido de la belleza. La espera sin esperanza. La especie humana. Los dioses. Un castillo de mentiras. El valor del guerrero. La indiferencia. Un segundo de plenitud. De la gloria hacia arriba. Los encuentros fortuitos. Los cambios. La conciencia de los cambios. Saber. Conocer. Engañarse. De lo más bajo a lo más alto. Coincidencias. El vano empeño de enderezar la existencia. Los seres queridos. La sinceridad. Ocultarse a uno mismo. Sísifo, nuestro númen tú siempre serás. Que los demás te vean. La serenidad del justo. El dolor de la ausencia. Aunque parezca mentira, todos contamos. Compartir la vida. Entender al prójimo, no sé si quererlo. La búsqueda de la felicidad. El contrato del trato humano. Las ilusiones. Las desilusiones. Vernos, oírnos, sentirnos en los demás. Lo mucho que hay por aprender. Encajar el desorden de la existencia. Sobrellevarnos. No hay respeto a los símbolos. El anhelo del pasado. Desentendernos de los sueños. Esbozar un gesto. ¿Fue tan decisivo aquel momento? Las flores de los afectos. Pedir perdón por el daño causado. La vista no descansa. El color de los recuerdos. Nadie sabe hasta dónde puede llegar. Torciendo el destino. Los puntos de referencia. La extraña conciencia del ser. Tras el paroxismo, el llanto. Caminar sin descanso. Estaríamos mejor dormidos. Contar mentiras. ¡Dejadnos a nosotros! Las raíces, nuestras raíces. El día en que supieron. No te dejes matar. Las temibles convicciones. Nada hay peor que infligir injusticia. Inspirar confianza. La mirada que te cautivó. Muestras de entereza. Por fortuna no hay fondo. Nada que valga tiene precio. La sonrisa del lactante. Los amores de antaño. De cómo se camina erguido. Los que dan órdenes. Los que las acatan. El mundo es de los decididos. Y las decididas. La nada que nos espera. El silencio ahí fuera, muy fuera. El grito del agonizante. Los sentidos sublevados. Volver es muy sencillo pero no al lugar de partida. ¿Quién dijo que fuera fácil? Resuena el eco del entusiasmo. La memoria de la reencarnación. De cómo la justicia se apaga con un soplo de venganza. Ocupar el sitio que nos corresponde. Ejercer. Sucumbir al misterio. Sacar de donde no hay. La benevolencia del espíritu. Exteriorizar los sentimientos. Nunca los tuvimos en cuenta. Lo que te costará conseguir lo que quieres. Dar vueltas sobre uno mismo. Pensar en los padres. En los hijos. El mundo se mira en sí mismo. La cárcel del yo. Intercambios sin prisas. Estirar lo inevitable. Vivir.Vivir.

(La imagen es una foto de Soul Sense (Oscar Ordenes), bajo licencia de Creative Commons).

martes, 4 de noviembre de 2008

Caminar sin rumbo (VIII).

Aforismos sobre la vida y la muerte para el camino.

Siguiendo tradición del cristianismo cultural iniciamos la jornada pensando en los novísimos, como Dios manda y siendo en consecuencia la alegría de la huerta.

Vivir es sobrevivir.




Hay quien dice que la vida vulgar tiene su poesía.




Me he pasado media vida haciendo disparates y la otra media justificándome. Pero no consecutiva, sino simultáneamente.




Peor que oponerse a lo inevitable es rendirse a ello.



La única compañía que nos dura toda la vida es la muerte.




Todo está poblado de muerte.





Muerte, tuya es la victoria; tuyo el aguijón.


(Las imágenes son, por este orden, Juan de Juanes, Calavera (Memento mori); Mabuse, Díptico Carondet; Memling, reverso panel izquierdo del díptico San Juan Bautista y la Verónica;Harmen Steenwijck, Vanitas, 1640;las dos siguientes, Van Gogh, Calavera (1887-88); y la última también Van Gogh, Calavera con cigarrillo encendido (1885-86), estos flamencos...).