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miércoles, 29 de octubre de 2008

Nafarroa/Navarra.

La ruptura del pacto de UPN/PP, que data de 1991 lleva más candela de la que luce en eso de dos partidos que rompen, se tiran los trastos, como buen matrimonio, y uno de ellos se va del domicilio común y se lo monta por su cuenta, en este caso, el PP. Esto sólo puede pasar en el antiguo Reino de Navarra que conserva mucha personalidad propia y ganas de hacerla valer. Dicen los navarros que ellos no tienen Estatuto de Autonomía sino que se rigen por una Ley Orgánica de Reintegración y Amejoramiento del Fuero de Navarra. Muchos afirman que esa ley es un Estatuto de Autonomía más pero otros sostienen que como en ella se recogen la Ley de 25 de ctubre de 1839 de reconocimiento de los fueros y la Ley Paccionada de 16 de agosto de 1841, es algo más que un mero estatuto de autonomía. La cuestión es simbólica y de negra honrilla. Por eso importa tanto.

La derecha navarra, una parte importante de la que procedía de UCD es foralista, lo que significa enfrentada al nacionalismo vasco y también al español. Navarra es "parte de la indisoluble nación española" pero parte propia, peculiar, distinta y única. Por eso tal derecha no está cómoda con el nacionalismo vasco burgués, al que considera anexionista y tampoco con el nacionalismo español de derecha que, en el fondo, no entiende el foralismo. Mucha gente dice que, con la ruptura, saldrá perdiendo UPN pero eso está por ver. Cuando se abre competencia entre dos partidos que comparten mucho terreno electoral es difícil pronosticar quién crecerá a costa de quién. Pasa lo mismo que con las fortunas electorales de Unión, Progreso y Democracia

En cuanto al PP esta crisis le viene muy mal para su estabilidad interna. Lo último que necesita el señor Rajoy es una escisión del calibre de UPN v. PP en Navarra, una Comunidad Autónoma de muy especial categoría y complejidad en donde regía un acuerdo electoral similar al de la CDU alemana, mayoritariamente protestante, y la CSU bávara, mayoritariamente católica, en Alemania, de forma que la CSU sólo se presenta en el Estado Libre de Baviera y la CDU a su vez, se abstiene de presentar candidaturas en él. La ruptura en España es mala también para el PP porque continúa haciendo visible su aislamiento. En realidad, salvo las posibles coaliciones de los gobiernos locales en los que cabe todo tipo de fórmulas, el PP sólo parece mantener colaboración con Coalición Canaria que también está sacando la turbia pezuñita nacionalista. Y eso no es política. La opinión pública sabe que lo suyo en política es pactar, negociar. A la misma opinión pública le encanta sentirse moralmente superior denunciando precisamente que los políticos sean capaces de cualquier villanía, de vender sus principios y por eso adoren el cambalache y la trapisonda. No es posible que la derecha no pueda negociar ni con su sombra, como le sucedió al pobre Peter Schlemihl, eso no se entiende como virtud sino como vicio y tiene coste electoral.

Permítaseme una pequeña digresión. Todavía no hace mucho que, a raíz de las elecciones autonómicas navarras de 2007, se planteó un complicado problema de alianzas parlamentarias en la Comunidad Foral. Finalmente el PSOE decidió que los socialistas navarros apoyaran un gobierno en solitario de UPN, lo que le ganó vituperios de todo tipo, especialmente desde la izquierda, que apostaba por un gobierno de alianza con Nafarroa Bai, o sea, con todos los nacionalistas y con Izquierda Unida. El hecho, sin embargo, es que la alianza de hecho de UPN y el PSN/PSOE, ha fracturado a la derecha en Navarra, y el PP pierde fuerza. Recuérdese que los socialistas estuvieron mucho tiempo soportando la acusación de que pretendían "vender Navarra" a los nacionalistas vascos y que gracias a ellos, España "se rompía". Hoy lo que se ha roto es el PP en Navarra, precisamente al grito de UPN de que no se rompa Navarra. Hágase un ejercicio contrafáctico y piénsese en cómo estaría hoy Navarra con un gobierno tripartito de Nafarroa Bai (a su vez, coalición de cinco o seis partidos nacionalistas, desde los más radicales a los más burgueses), Izquierda Unida y los sociatas. Recordar estas cosas conviene porque en la diatriba política la gente se acalora y no mide las consecuencias de lo que dice.

UPN va por libre. Es difícil visualizar un grupo parlamentario propio de la Unión en el Congreso pero no un grupo mixto nacionalista, alguna forma de Galeuzka parlamentaria. En el fondo a la derecha le ocurre con UPN lo mismo que al PSOE con los socialistas catalanes: que quieren grupo parlamentario propio y, a diferencia de los navarros, tienen gente de sobra para hacerlo. Pero si los navarros de UPN se unen a los galleguistas del Bloque, a los nacionalistas de Eusko Alkartasuna, quizá también a los de Coalición Canaria, si no les da para tener grupo propio y a otras fuerzas nacionalistas que se incorporen, pueden tener su propio grupo parlamentario digamos nacionalista no-español. Lo interesante es que, para entenderse entre ellos, los miembros están obligados a hablar en español o recurrir a traducción simultánea, cosa que no creo que hagan, más que nada por sentido del ridículo que es un sentido que viene y va de forma muy curiosa porque uno se pregunta por qué el Congreso entero (prácticamente) tendría que recurrir a traducción simultánea si se reconoce el derecho de los catalanohablantes a hablar en su lengua en las sesiones y eso mismo no se pide para las reuniones interpartidistas. Claro, porque no hay nadie, ningún representante de la tiranía mesetaria españolista a quien fastidiar.

El problema es efectivamente para el liderazgo del señor Rajoy que aparece otra vez arrastrado por los acontecimientos y como tratando de zafarse de ellos. En verdad el PP padece hoy una especie de fronda soterrada que puede aflorar en cualquier momento y a la que la crisis navarra añade combustible. Hay pendientes en el futuro cercano tres consultas electorales que van a someter a dura prueba la baraka del señor Rajoy: elecciones autonómicas vascas, europeas y autonómicas gallegas Malos resultados en esas consultas serían la puntilla para el liderazgo del ilustre registrador de la propiedad pontevedrés quien, antes de ser candidato en 2012, tiene que superar un congreso de su propio partido un año antes. Ya se sabe: una reunión de su propio partido, esto es, donde se juntan los que están más interesados en acabar con su carrera política. Los enemigos, bien se ve en estos momentos, cuando se cocinan los prolegómenos de las traiciones, los cambios de lealtades, las complicidades, etc, están siempre en tu propio partido. Los del partido contrario son meros adversarios, alguien en quien podrías confiar si vinieran mal dadas antes que en alguien de tu mismo partido.

(La imagen es una foto de Jaume d'Urgell, bajo licencia de Creative Commons). La foto tiene el siguiente comentario del autor: "It's a little mouse with a traditional dress from Nafarroa's folk dance (one of the seven administrative departments of the Basque Country"). (Es un ratoncito con un vestido tradicional de un baile popular de Nafarroa (uno de los siete departamentos administrativos del País Vasco)).

miércoles, 8 de agosto de 2007

Jota navarra.

La decisión de la Comisión ejecutiva federal del PSOE de cortocircuitar el pacto entre el PSN y Nafarroa Bai podría convertirse en el culebrón del verano si los socialistas navarros osaran plantar cara a los órganos centrales y protagonizar algún tipo de algarada, movida, escisión o algo así. No será porque desde alguna prensa de izquierda (y de inspiración catalana) no se les empuje. Pero no parece que vaya a prender la llama de la insurrección en el socialismo navarro, Ribera del Ebro arriba o abajo. Si en lugar de tratarse del PSOE se tratara de los comunistas, probablemente ya se habrían escindido. Aunque nunca se sabe en estos tiempos postmodernos en los que el temple bolchevique parece más blando que el merengue. En todo caso, raro será (pero no imposible, desde luego) que un grupo significativo de socialistas de la Comunidad Foral alce bandera en contra de las imposiciones de "Madrid".

Los mandos nacionales continúan con sus actividades ordinarias, quien en la gestión cotidiana, quien disfrutando de unas vacaciones. El señor Blanco asegura que la decisión adoptada es la más conveniente para Navarra y para España, haciendo ese curioso doblete retórico que se hace siempre en el país al hablar de territorios problemáticos. Todavía no he escuchado a nadie decir que algo sea bueno para Extremadura y para España o para La Rioja y para España. A su vez, el presidente del Gobierno dice que "respeta" la decisión de dimitir del señor Puras y que "respeta" asimismo a Nafarroa Bai. Cuando un político dice de otro político o partido que "lo respeta", quiere decir que le importa un rábano lo que le suceda, si se me permite una traducción a la pata la llana. Al señor Puras y a Na Bai pueden ir dándoles. Y hasta aquí, probablemente, habrá llegado la "crisis" del PSN por la que cierta derecha cree que el señor Rodríguez Zapatero debe "asumir responsabilidades", sin que se tenga idea de qué responsabilidades sean esas.

En el mundo nacionalista y sus aledaños hay notable irritación porque se les ha volado el mirlo blanco: un PSN "compañero de viaje" (o tonto útil, que se decía en los tiempos del franquismo) santificando con su presencia cuatro años de ilusionante "euskaldunización" o "construcción nacional" vasca en el territorio irredento. Qué poco dura la dicha en casa del pobre. El señor Zabaleta y Aralar en su conjunto se quedan a la luna de Valencia a pesar de haberse desgañitado condenando la violencia. Esa condena de la violencia es la que esgrimen los sociatas que quieren ver un gobierno Na Bai-PSN, como si no estuviera claro que, de haber podido presentarse los que no la condenan, el resultado de Aralar hubiera sido muy otro a la baja.

La derecha, a su vez, ve colmados sus deseos con la gobernación del antiguo reino, pero no se fía de los socialistas. Para allanar el camino, el señor Miguel Sanz aseguraba ayer que "nosotros nunca hemos dicho que el señor Rodriguez Zapatero fuera a vender Navarra" y desafiaba a quien quisiera a visitar las hemerotecas. Todo depende de que se entienda por "nosotros". Si ese pronombre personal de primera persona del plural se refiere al señor Sanz y el cuello de su camisa, seguramente será cierto, pero la hemeroteca, sobre todo la blogosfera, está a rebosar de pruebas de que tal cosa se ha dicho hasta la saciedad en medios próximos a la UPN, especialmente en blogs de orientación "liberal", vale decir, de derecha de toda la vida. No obstante, los mentores más reaccionarios quisieran arrancar del PSN un compromiso formal de que renuncia a presentar una moción de censura en este mandato. Hasta se le planteó ayer en rueda de prensa al portavoz socialista, señor López Garrido, quien contestó que nadie renuncia a medio alguno en derecho. La petición es insólita y bastante gratuita. La moción de censura es constructiva y tiene que incluir el nombre del candidato alternativo a presidir la Diputación. Y, como están las cosas, es poco probable que eso se dé. Así que, de momento, habrá gobierno navarro de UPN y aquí paz y después, gloria.

(Las ilustraciones son máscaras tradicionales del teatro No japonés).

domingo, 5 de agosto de 2007

Carta de Palinuro a sus amigos/as internautas sobre Navarra.

Queridos/as amigos/as: muchas gracias por los comentarios de estos días que son la sal misma de un debate de interés y altura. Creo que podré aportar algo precisando punto por punto los que diputo motivos de controversia con dos codas finales. Como verán también este post podría llamarse el de los "¿o es qués?".

Primero: Madrid. Madrid como Comunidad Autónoma no pinta nada en Navarra. ¿A qué "Madrid" se refieren los señores de Na-Bai cuando dicen aparentemente indignados que Navarra se gobierna desde Madrid? Obviamente a la capital del Estado en la que se concentran gentes de todas las procedencias entre ellas muchas vascas y que está en Madrid como podría estar en cualquier otra parte. De hecho la decisión que tanto molesta a Na Bai la ha tomado un partido cuyo Secretario General es un leonés y cuyo segundo es un gallego. Puede que eso no quepa en la cabeza del señor Zabaleta y sus amigos (aunque sospecho que sí, pero no les interesa decirlo) ya que no creo que el Secretario de Aralar pueda jamás ser un murciano ni que ninguna decisión que afecte a la formación se tome a más de 200 kms. de Puente la Reina. Pero así son las cosas: unos se organizan a escala de Navarra y otros a escala de España aunque moleste al señor Zabaleta y sus amigos nacionalistas. ¿O es que es obligatorio el nacionalismo a la escala del señor Zabaleta según el cual algunas decisiones que afectan a Puente la Reina se pueden tomar en Pamplona pero algunas que afectan a Pamplona no se pueden tomar en Madrid? Cambiar las escalas a capricho no es de recibo. El "tremendo (y merecido) varapalo" del PSM o del PSOE de Madrid no tiene nada que ver con las decisiones del PSOE de España. ¿O es que el PSOE sólo es PSOE en Madrid? Si eso no se entiende, vamos aviados.

Las elecciones anticipadas. ¿Quién teme al lobo feroz? Hay quien dice que saldría malparado el PSN. ¿Por qué? ¿Por no formar gobierno siendo la tercera fuerza en votos cuando las dos primeras son incapaces de hacerlo sin él? Las elecciones, incluso repetidas, serán siempre mejores que pactos incómodos entre aliados que no se conllevan. No creo se pueda acusar al PSOE de precipitación. ¿O es que el PSN está obligado a aliarse con Na Bai por algún motivo preternatural? ¿Que vacila, duda, se retracta? Claro, como todo el mundo haría en una pendiente llena de pieles de plátanos.

Na Bai no es un partido, sino una coalición electoral de cuatro partidos, dos de izquierdas, esto es, Aralar (una escisión de Batasuna) y Batzarre, uno de derechas demócrata-cristiano, el PNV y otro de centro derecha, Eusko Alkartasuna, procedente de una escisión del PNV. Y los votos que ha obtenido vienen en parte de los electores de ANV. Pero lo esencial de todos ellos, lo que les une al extremo de aliarse derechas e izquierdas en una significativa amalgama es el hecho de ser nacionalistas. Esa es su característica esencial, la clave de este enredo y el truco con el que quieren engañar a los socialistas. Na Bai es una coalición claramente nacionalista de perfil neutro en el eje izquierda/derecha porque ese perfil, para un nacionalista, es secundario.

La cuestión del tacticismo frente a los principios, que me parece es lo esencial de este debate. Pensé que había quedado claro ayer. El PSOE ha hecho un cálculo electoral perfectamente legítimo y ha entendido que no le trae cuenta la alianza con Na Bai. En efecto, yo también creo que es así y, por supuesto, podemos estar equivocados. Pero me parece claro que en el resto de España los votantes agradecerán que el gran partido de la izquierda no pierda el sentido de Estado y no se deje avasallar por la derecha en un terreno muy peligroso. Sin duda perderá votos de cierta izquierda pero ganará muchos más en el centro que es desde donde se gobiernan las sociedades avanzadas hoy. Yo mismo decía que lo único que podría oponerse a ese cálculo electoral sería una cuestión de principios, pero que no veía que se diera en el caso de Navarra. Y a ello me atengo.

Que no es cuestión de principios se ve en el hecho, generalmente señalado, de que el PSOE gobierna con ERC en Cataluña y con el BNG en Galicia donde, a diferencia de lo que pasaría en Navarra, es el socio mayoritario, asunto nada baladí, no se olvide. O sea, que miedo a la izquierda, nada. ¿Qué sucede en Navarra? Me da la impresión de que el PSOE no se fía del nacionalismo vasco-navarro y, en mi modesta opinión, hace bien porque acabaría convertido en su rehén. Aquí no hay una opción clara de izquierda; aquí hay una coalición nacionalista dentro de la que se da de todo y cuyo objetivo es obvio: valerse de los votos del PSN para impulsar la política de nacionalismo impositivo y acaparador que ha caracterizado al PNV (y, en mayor medida aun, a la llamada "izquierda" abertzale) en el País Vasco, que ha llevado a la situación de agobio y acoso de los ciudadanos vascos no nacionalistas (vascos) o nacionalistas españoles que todos conocemos. ¿O es que no se puede decir que el nacionalismo vasco forzoso es tan repugnante como el español?

A más a más, cuando los nacionalistas vascos creyeron que podían hacerlo, se unieron entre sí en el Pacto de Lizarra y dejaron fuera no solo al PP, sino al Partido Socialista. Con esa manifiesta falta de lealtad ¿de qué asuntos de principios se habla al tratar de unos nacionalistas que son ante todo nacionalistas y sólo secundariamente y en parte de izquierdas? No soy del PSOE, ni siquiera socialista, pero no me parece justo acusar de tacticismo a un partido que hizo la oposición que hizo en los años del aznarato. ¿Que se equivoca? ¿Que el señor Rodríguez Zapatero a veces mete la gamba? ¿Y quién no?

El alcance de la decisión navarra. Si no he entendido mal, de lo que se trata es de que de las cosas navarras decidan los navarros; de las de todos, decidimos todos. ¿O es que no hay cosas de todos? Si un partido español cree que debe articular su política de alianzas con visión de Estado, está en su derecho. Con dos añadidos: no hay que confundir la parte con el todo ni dejar a la mayoría a la intemperie. Me explico: la parte con el todo. Na Bai obtuvo el 23,7% de los votos. Su decisión, muy legítima, por supuesto, es la de menos de 1/4 de los electores (excuso decir de la población) de Navarra. ¿Desde cuándo 1/4 vale por todo? Se podría decir que también es la decisión del 22,4% que votó a los socialistas. Pero eso puede ser demasiado decir porque imagino que a muchos de esos votantes les pasará como a mí que, sobre no fiarnos de los nacionalistas, estamos ya hartos de ese estadio de gracia del que pretenden siempre disfrutar cuando lo suyo es la pura política del terruño propio. Y dejar a la mayoría a la intemperie. ¿Alguien piensa que no somos millones los votantes que vemos con buenos ojos que el PSOE no arriesgue el gobierno del Estado por una aventura más que dudosa con unos nacionalistas que no han sido nunca leales a aquel cuyo apoyo piden ahora, precisamente por ser español? ¿O es que es peor que gobierne la carcundia en Navarra que en España?

Javier Rojo y la defensa que los gerifaltes del PSOE puedan hacer de las posiciones de su partido. En eso no me meto, que no miro mucho la tele ni tengo en alta estima las dotes de muchos políticos/as sean del partido que sean, especialistas en defender las posiciones oficiales con independencia de que coincidan con las suyas o no, por puro interés personal, bandería o devoción al enchufado de turno. En el PSOE y fuera del PSOE.

Coda primera: no me molesto en hacer vaticinio alguno sobre un gobierno en minoría de UPN. Lo que sí me parece claro es que no tiene sentido responsabilizar al PSOE de ese gobierno. De ese gobierno es responsable, en primerísimo lugar, el 42,4% de los electores que votó UPN más el 4,4% de CDN; en total, el 46,8%. Luego también cuenta la actitud de los nacionalistas y sus planes soberanistas con los que no veo por qué tiene que coincidir el PSOE y mucho menos con el señuelo de la izquierda.

Coda segunda: puede que esta decisión cause sobresalto y hasta tumulto dentro del PSN. No hay que arredrarse. Son cosas de la política. Por peores momentos, supongo, pasó ese partido cuando se descubrió que los señores Urralburu y Otano se lo llevaban crudo a casa, que eso sí que hizo daño al socialismo y a la izquierda en Navarra y en España, y no si se entra en esta o estotra alianza.

Un saludo a todos/as y buen domingo.

sábado, 4 de agosto de 2007

Lenin en Navarra.

Ayer se leyó y escuchó de todo acerca de la questione septentrionale. Una nota muy oída fue la de la decepción: el PSOE sacrifica su espíritu izquierdista en Navarra al sórdido deseo de ganar las elecciones en España. Pues sí, tal ha sido. Salvando de momento el asunto de que lo que surgiera en Navarra fuera un gobierno de "izquierda", que luego se verá, el PSOE cree que la alianza con NA Bai es un handicap para las generales del que se aprovecharía el PP. Que el asunto es un puro cálculo táctico, sin trascendencia ideológica, se observa en el hecho de que el Partido Socialista Galego está gobernando con el BNG, que dice ser de izquierdas. El problema no es, pues, con la izquierda; el problema es con el nacionalismo, con el nacionalismo vasquizante estilo Batasuna. Ignorar eso no es buen punto de partida para entender la cuestión Navarra. Por lo demás, si los de Na Bai están tan interesados en un gobierno de izquierdas, ¿por qué no ceder las reivindicaciones nacionales para ligarse al PSOE? Porque de lo que se trata no es de izquierda/derecha, sino de nacionalismo vasco/español y el canto de sirena al izquierdismo del PSOE sólo pretende ganárselo para que legitime una política de imposición nacionalista en Navarra como la que se ha dado en los últimos 25 años en el País Vasco pero con la mitad de los votos.

El PNV es un partido demócrata-cristiano; o sea, un partido de derechas, si bien no de derechas extremas o cerriles. EA es un partido "socialdemócrata" en el sentido de la socialdemocracia del signore Saragat en Italia en los años cincuenta y sesenta y del señor Fernández Ordóñez en los setenta y primeros ochenta, esto es, un partido de elástica ideología entre el centro izquierda y la derecha y que suele estar en todos los gobiernos; su preponderancia navarra se debe al hecho de que el señor Garaikoetxea es navarro. Siendo eso así, la alianza con Na Bai tiene el espíritu izquierdista que puedan aportar Batzarre y Aralar y que no será mucho desde el momento en que la respuesta que han dado al rebufo nacional (no "madrileño", como dicen ellos, con ánimo de confundir las cosas) ha sido decir que Navarra se gobierna desde Madrid. No que se pierda un gobierno de izquierda, no; eso les importa una higa; el hecho es que Navarra "se gobierna desde Madrid". Lo que es falso. El PSN es parte voluntariamente del PSOE y estas decisiones se toman en los órganos "federales", o sea, para entendernos, "nacionales", igual que, me imagino, la Na Bai de Tudela o de Sangüesa forman parte de la Na Bai navarra, o "nacional". ¿Y cómo le sonara a uno de Tudela que le digan que lo gobiernan desde Pamplona? Pues de lo más lógico, ¿no? En algún lugar tendrá que estar el gobierno.

Hay quien dice que los socialistas navarros han quedado con el culo al aire y que hay que respetar lo que digan. Sí y no. Con el culo al aire han quedado por apuntarse a un órdago sin llevar juego. Respetar lo que digan... si lo que dicen es respetable.

Claro que el PSOE ha hecho un cálculo, un cálculo que puede hacer cualquiera: en Navarra el PSN es la tercera fuerza política; en España es la primera. ¿Alguien arriesgaría ser el primero en lo mucho por ser el tercero en lo poco? El cálculo, lo admito, podría ceder a favor de una cuestión de principios; pero, ¿hay cuestión de principios con los nacionalistas vascos? Si la hay, se basa ¿en qué experiencias? ¿En qué ha beneficiado alguna vez el nacionalismo vasco al socialismo español o a la izquierda o cuándo ha sido leal con ellos? Por lo demás, ¿qué tiene de malo un cálculo electoral? Los partidos ¿no están para gobernar, para ocupar el gobierno, para ejercer el poder? Quienes reprochan al PSOE el abandono del izquierdismo que se consuelen pensando que su cálculo táctico es perfectamente leninista: hay que hacer lo que sea para llegar al poder, que es donde se toman las decisiones. El PSOE ha sustituido el "lo que sea" leninista (en buena medida, compartido por el PP) por "ganar las elecciones". ¿Qué tiene eso de malo?

Sobre todo lo anterior, por una vez en la vida, creo entender a los hombres "del aparato socialista" que son, seguramente, los que han urdido esta salida de dejar el gobierno a la UPN. El PP ha declarado ya que se trata de una solución "constitucional" y sus gentes navarras se aprestan a gobernar, con lo que verán que, en un sistema parlamentario, sólo puedes gobernar en minoría si cumples el programa legislativo de la oposición. Es decir, es bastante posible que en Navarra haya reformas sociales en sentido de izquierda sin tener que pagar el canon de la "construcción nacional" como factor de primera atención.

Curioso: de todo lo que leí ayer, el único que se dio cuenta de en dónde podía estar la trampa fue Libertad Digital que salía preanunciando una moción de censura al gobierno de UPN después de las elecciones generales. Son malos estos chicos, pero listos. Además, sugerían a Sanz que convocara elecciones anticipadas en Navarra. Aun más curioso, ese mismo deseo formulaban los de Na Bai. Muy bien, que haya elecciones anticipadas en Navarra y que se convoquen a causa de que las dos fuerzas más votadas no pueden hablar entre sí.


viernes, 3 de agosto de 2007

Fumata nera.

Va a ser que no. El PSOE no quiere meterse en el avispero navarro, o no más de lo que ya está. En un primer momento me pillé un mosqueo. (¿Serán capaces de dejar el gobierno navarro en manos de los carcas de UPN? ¿No va a haber gobierno "de progreso" en Navarra?). Pero luego lo he pensado creo que mejor y entiendo que los sociatas hacen bien.

Vamos a ver si me explico.

En primer lugar, un vistazo a las cifras. El PSN es la tercera fuerza en votos en la CA navarra pero como si fuera la primera porque todas las demás dependen de ella. UPN no puede pactar con Na Bai; Na Bai no puede pactar con UPN. El que vale para el roto y el descosido es el PSN. No está mal para un partido que tuvo que abandonar el gobierno corrido tras los escándalos de los mangantes Urralburu y Otano. Pero aun así, ¿desde cuándo se pide a la tercera fuerza que asuma la responsabilidad del gobierno de forma que todos se creen con derecho a achacarle sus propios fracasos?

Vamos ahora a los contenidos. Se oye por ahí que los navarros no quieren un gobierno de derechas, sino uno de izquierdas. Será en otro mundo porque en éste, lo que los navarros quieren por orden de mayor a menor cantidad de votos es que los gobierne:

A) la derecha españolista, pues a UPN le ha faltado muy poco para la mayoría absoluta y cuenta con 24 diputados, tantos como NA Bai y PSN juntos.

B) una amalgama de nacionalistas no necesariamente de izquierdas. Nafarroa Bai es un conglomerado con dos partidos de izquierda, Aralar y Batzarre y dos partidos de derechas, el PNV y EA.

C) la izquierda españolista del PSN.

Así las cosas, una alianza Na Bai-PSN no es necesariamente una alianza "de progreso" sino, básicamente, la cobertura que necesitan los nacionalistas, cuya base electoral en el viejo reino es muy reducida, para dar un empujoncito a la "euskaldunización" de Navarra cosa que, a la vista de lo que ha pasado en el País Vasco, no me parece recomendable. Es decir, se quiere que el PSOE facilite las cosas al nacionalismo en Navarra -como ya lo hizo en el País Vasco antes de que los nacionalistas le dieran una patada en el trasero en el pacto de Lizarra, cosa que los sociatas no deben olvidar- y que, a cambio, pierda las elecciones en España dado que esa alianza sería la principal baza electoral del PP. No acertarían si picaran. En cambio...

...En cambio, si los sociatas permiten un gobierno en minoría de UPN a base de abstenerse en la investidura y no se comprometen a esa estupidez de renunciar a la moción de censura, tendrán en su poder la gobernación de Navarra y UPN se verá obligada a pactar todo con ellos. Vamos que estarán mejor que Jordi Pujol en los últimos tiempos de Felipe González y, además, tendrán ganadas las elecciones de marzo de 2008 de calle. Y en abril...

...En abril, ¿por qué no una moción de censura al gobierno de UPN si éste se la gana? Y entonces sí podría formarse un gobierno PSN-Na Bai-EB si se quiere y solamente porque no gobierne la carcundia. Pero yo no haría una sola concesión al nacionalismo porque éste, tanto el de izquierdas como el de derechas, en el fondo, es siempre de derechas.

jueves, 2 de agosto de 2007

Na Bai/Na Ez.

El laboratorio político en España está en el País Vasco, en segunda medida en Cataluña y en tercera en Galicia. El resto es "tierra del común". De los tres territorios forajidos (en el sentido de fora eixido, que no hay aquí ánimo injurioso), el más peculiar es el vasco y donde más variedad se da. Por ejemplo, con la noticia recién de Navarra. O sea, una parte de Hegoalde, que es el nombre de los nacionalistas para el País Vasco más Navarra que se distingue de Iparralde o País Vasco francés, el conjunto de los cuales se denomina, sabido es, Euskal Herria o País de los Vascos. Un país que se está haciendo a base de ponerle nombres. Tengo dicho que me resulta incomprensible que ETA siga llamándose así, Euskadi Ta Askatasuna, cuando profesa luchar por la askatasuna de Euskal Herria. Mantener el logo demuestra un espíritu mercantil conservador. Claro que renovarlo supondría pasar a llamarse EHTA y no sé si la gente no lo confundiría con la EFTA o el NAFTA.

La manía de convertir los nombres en cosa litigiosa y de cargarlos de significación militante y quién sabe si confesional siempre me ha parecido una muestra de inseguridad colectiva: dudan de su identidad y por eso se empeñan en acuñar nombres y nombres, unos en lucha con otros, de forma que uno acaba sabiendo prácticamente todo sobre el otro según que éste, para referirse a la misma cosa, use los términos provincias vascongadas, Vascongadas, País Vasco, Euzkadi o Euskalerria, a su vez con sus variantes. No consigo quitarme de la cabeza que el país más poderoso de la tierra, los EEUU, cuyos habitantes no tienen duda sobre su identidad nacional, carece de nombre, y no muestra interés por remediar tan lamentable carencia. Nadie los ignora, aunque no tengan un nombre. Ellos mismos se llaman América, como si el resto del continente no existiera. No hay nombre; pero hay cosa. En el País Vasco no hay cosa; pero hay un montón de nombres.

Según arde Canarias y con el presidente en el archipiélago de apagafuegos improvisado los camaradas socialistas navarros le han dejado una patata incandescente en su sillón en Ferraz pidiendo permiso para formar un gobierno "de progreso" con Na Bai. Los incordiantes navarricos han puesto a la dirección del PSOE ante el hic Rodhus, hic salta que tanto le gustaba repetir a Karl Marx o sea, lo que la gente llama "la hora de la verdad". El PSOE tendrá que decidir si admite un gobierno de coalición con un cocktail de nacionalistas o mantiene su egregia soledad y permite gobernar a UPN a base de abstenerse.

La primera opción pone al navío de Ferraz al alcance de las baterias de costa del nacionalismo español. Excuso decir la monserga de aquí a las elecciones: ZP traidor, vendepatrias, entreganavarras, genuflexo y proetarra. La murga podría ser tan densa que el Gobierno podría pensar en adelantar las elecciones para no sufrirla. Esto sin contar con que habría voces dentro del propio partido clamando como San Juan Bautista contra la perversión del tiempo, como San José Bono.

La segunda opción enemista al PSOE con la izquierda, pero no con la española, sino con la vasca. La española, al menos la madrileña, acostumbrada a gobiernos de la derecha, no alcanza a ver por qué haya de ser tan nefando que siga gobernando la derecha navarra cuando, además, es la lista más votada.

Si los socialistas razonan pensando en las urnas lo más probable es que desautoricen a los camaradas navarros. Pero también pueden razonar con su corazón de izquierda. Razonar con el corazón no suele ser provechoso pero, a veces, da gusto hacerlo. Y más gusto da explicarlo. Aunque uno se dé una castaña.

Habrá que ver qué fumata sale de Ferraz. Se admiten apuestas.

martes, 17 de julio de 2007

Gobierno de Unión Nacional en Navarra.

Todo el mundo previó que la formación del gobierno de Navarra (Diputación Foral) no sería tarea fácil, dados los endemoniados resultados electorales que pueden verse a la izquierda y de acuerdo con los cuales ninguna fuerza política alcanza la mayoría absoluta (ventiseis escaños) salvo que entre en coalición y, precisamente, de qué signo sea esa coalición es materia de continua cavilación porque tampoco parece que sea factible encontrar una fórmula viable. Navarra figuró en primer plano de la diatriba electoral en los pasados comicios autonómicos, caballo de batalla de la derecha para acusar al Gobierno socialista de romper España y sigue en esa condición sin que a día de hoy nos encontremos más cerca de formar un gobierno en el antiguo reino de lo que estábamos la noche misma de las elecciones.

Y es el caso que, de no contar con un gobierno dentro de los treinta días siguientes a la primera votación (en la que se requiere la mayoría absoluta), habrá que repetir las elecciones, según lo que dispone el art. 29 de la vigente Ley de Amejoramiento del Fuero de 1982.

Seguramente para evitar esa circunstancia anómala que dejará a los políticos en ridículo, el señor Fernando Puras, Secretario General de los socialistas navarros, ha propuesto un gobierno en el que estén representados los cinco partidos o coaliciones en razón proporcional a su respaldo electoral, esto es, un gobierno de "unión nacional" que la experiencia y el sentido común reserva para los casos de grave peligro a la existencia del Estado, como una guerra, por ejemplo. No es este el caso de la Comunidad Foral, que se sepa y, en consecuencia, tienen razón los partidos que se han opuesto a la propuesta socialista. Es comprensible que, asustado ante los peliagudos problemas de poner en pie una mayoría de gobierno, el señor Puras haya tirado por la calle del medio, tratando de formar un gobierno con todo el mundo, esto es, sobre todo, con la Unión del Pueblo Navarro (el PP en Navarra) y Nafarroa-Bai (coalición de partidos nacionalistas), a pesar de que están en las antípodas respectivas, con él como presidente. Es comprensible, pero no admisible, porque ¿qué medidas había de tomar ese extraño gobierno? De tomar alguna sería disparatada.

La verdad es que va a ser difícil evitar que haya elecciones de nuevo en Navarra lo que, obviamente, mostrará el fracaso de los políticos que no han sido capaces de armar un gobierno viable con las piezas que han salido de la elección. Es curioso, sin embargo, que el único partido con el que todos los demás están dispuestos a formar coalición sea el PSN. Eso habla de la centralidad política de los socialistas, tanto en Navarra como en el conjunto de España. Algo de lo que el PP debiera tomar buena nota para elaborar un discurso que le posibilitara un abanico de posibles coaliciones, llegado el caso. Pero, justamente todo lo contrario, el señor Aznar declaró anteayer en el campus FAES que hay un "cordón sanitario" en torno al PP. Quizá alguien debiera explicar a este hombre, empeñado en hablar de lo que ignora, que no hay "cordón sanitario" alguno y que es el propio PP con su sistemática actuación, el que a fuerza de radicalismo verbal, se excluye de toda posible coalición o alianza con fuerzas civilizadas.

miércoles, 13 de junio de 2007

Navarra, crisol de la raza.

Tantas veces se dijo en la precampaña y campaña electorales que Navarra no podía ser (pero iba a ser) moneda de cambio si las recias huestes de la Hispanidad no se imponían mayoritariamente a los intentos de los masones progres e islamofacistas del PSOE que, al final, ha resultado que Navarra ha sido y está siendo en este momento moneda de cambio y moneda desgastada, la mala moneda de la copla, que de mano en mano va. Para los politólogos especialistas en coaliciones de gobierno, el vetusto reino es un laboratorio excelente. Así, a vista de pájaro, detecto la siguientes combinaciones posibles (tómese nota de las letras):

Pensables:

A.- Coalición de Gobierno UPN/PSN (con dos variantes, UPN/psn u upn/PSN).

B.- Gobierno minoritario de UPN con apoyo parlamentario de PSN.

C.- Coalición de Gobierno PSN/NaBai/EB.

D.- Gobierno minoritario de PSN con apoyo electoral de UPN.

E.- Gobierno minoritario de PSN con apoyo parlamentario de NaBai y EB.

F.- Gobierno minoritario de NaBai/EB con apoyo electoral del PSN.

Impensables.

G.- Coalición de Gobierno UPN/NaBai.

H.- Gobierno minoritario de UPN con apoyo de NaBai.

I.- Gobierno minoritario de NaBai/EB con apoyo parlamentario de UPN.

Como se ve, de los pensables, el elemento esencial es el Partido Socialista, el pivotal, en torno al que pueden actuar los demás. Todos los que tienen algún interés creado en una u otra de estas fórmulas amenazan con los posibles resultados electorales adversos del Partido Socialista; en Navarra si se aplican las fórmulas A (variantes A1 y A2), B y D. En España si se aplican las fórmulas C, E y F.

Por supuesto, innecesario perder el tiempo con las coaliciones impensables.

Las presiones, represiones, ofertas y contraofertas recuerdan ya un zoco magrebí. Y eso que Navarra no iba a ser "mala monea" o moneda de cambio. Los populares ya han dicho que esperan a ver qué se hace en Navarra y con las listas de ANV para calibrar la voluntad del gobierno. Es decir, se avecinan nuevas tormentas. Y eso que el señor Rajoy dice que hoy no preguntará sobre terrorismo al Gobierno en la sesión de control del Parlamento. Nos ha fastidiado, es que si preguntase sería cuestión de que todos a nuestra vez nos preguntáramos de qué había servido la escena del sofá en La Moncloa, de la que el señor Rajoy salió tan contento.

En todo caso, tengo una propuesta, pues a uno le gusta ser constructivo, a saber: ¿por qué no se desliga lo que pase en Navarra y con las listas de ANV de la unidad de la política antiterrorista? Se trata de cuestiones que se plantearon en mitad de la bronca, con anterioridad a este idílico clima de unidad que dicen se respira hoy y que yo no percibo en modo alguno; al contrario, lo que percibo es que el señor Rajoy y los rajoyes del PP están tan agresivos como siempre o más. Eso de la unidad sólo lo entienden cuando es de destino en lo universal; en todo lo demás, van a la yugular.

No obstante, como todo el mundo dice que se ha dado un paso hacia esa ansiada unidad (y una porra) ¿por qué no dejar las cuestiones navarras atrás, que salga el sol por Antequera y la unidad de acción contra el terrorismo comienza el día 17 de junio, un día después de la constitución de las corporaciones locales, con la propuesta, por ejemplo, de un nuevo pacto contra el terrorismo y por la libertad en el País Vasco, del que, en principio no debe estar excluido nadie salvo los terroristas y sus trujamanes? Y, entre tanto, que se hagan las coaliciones que a cada cual le convengan más. ¿A que eso no sale?

Por cierto, leo que el señor Otegi, desde el trullo, insiste en que el diálogo es la única vía de solución del conflicto. Ahora tiene tiempo para dialogar. Lo que no tiene, me temo, son interlocutores.


miércoles, 30 de mayo de 2007

Entre pactos y tortas.

Pactos

Hétenos aquí en pleno frenesí de negociaciones, acuerdos, regateos, ofertas, contraofertas, tiras y aflojas para la composición de los gobiernos locales y autonómicos que han salido en almoneda. Y no estamos si no en el comienzo, dado que hay de plazo hasta el próximo 16 de junio para presentar los nuevos consistorios y gobiernos. No obstante, lo primero que salta a la vista es que en dicho frenesí el brillante ganador de las elecciones no tiene nada que decir, nadie cuenta con él y él mismo se ha excluido en el único lugar en que aún pintaba algo, Canarias. Vaya, otra victoria como ésta y Rajoy no vuelve a salir ni en La Razón.

El interés se ha centrado en Navarra, caballo de batalla que fue en las elecciones y caballo de batalla que sigue siendo en las conversaciones postelectorales. Como si quisiera rivalizar en badulacadas con su jefe de filas, Rajoy, el señor Sanz, presidente navarro, ha hecho la primera puja, ofreciendo una alianza UPN/PSN y la vicepresidencia al candidato sociata, Fernando Puras, un espantoso zapaterista dispuesto a entregar a Navarra en las fauces de ETA. No parece que la oferta sea aceptable después de las barbaridades y los disparates que los señores Rajoy y Sanz han dicho sobre Navarra. Pero no seré yo quien jure que sea del todo imposible ya que en política ese adjetivo carece de sentido.

La otra oferta llega al PSN de Nafarroa Bai (Na Bai), la abigarrada coalición de partidos mayormente nacionalistas aunque pacíficos (Aralar, Eusko Alkartasuna, Batzarre y EAJ/PNV) y con querencia a la izquierda. La oferta (presidencia para el socialista señor Puras) sería viable pues los 12 diputados de Na Bai más los 12 del PSN y los 2 de IU darían 26, la mayoría absoluta. Sería, además, un interesante experimento de coalición múltiple ya que, a su vez, IU también es una coalición electoral.

Por desgracia, el señor Patxi Zabaleta, de Aralar, condiciona el acuerdo en Navarra a otro en Pamplona/Iruñea que obligaría a los socialistas a compartir gobierno local con los dos electos de ANV, considerada franquicia de ETA, cosa que los sociatas rechazan como si fuera la peste. La verdad es que la composición del consistorio pamplonés parece haberla pensado el Maligno: UPN, 13 concejales; Na Bai, 8; PSN, 4; ANV, 2. Mayoría absoluta, 14. La señora Uxue Barkos (diputada en Cortes por Na Bai) afirma que se presentará a la elección (luego de que lo haga la alcaldesa en funciones, señora Barcina Angulo, de UPN, y no sea elegida) sin condiciones previas y que se negará a redondo a gobernar con ANV si ésta no hace una condena expresa y sin paliativos de la violencia. Eso puede salir o no y, en definitiva, depende de los dos votos de ANV, salvo que los de UPN se decidan a votar por la señora Barkos, cosa inverosímil pero tampoco imposible.

Los dos votos de la "franquicia" etarra tienen la llave del ayuntamiento de Iruñea. Vaya, vaya. Por cierto, esta ANV es organización legal que, además, ya condena la violencia en sus documentos programáticos. ¿Por qué no aliarse con ella? Según dicen los entendidos porque, si el PSOE lo hace, pierde las elecciones legislativas de 2008. ¡Ah! Eso son palabras mayores pero ¿seguro que sería así? Las próximas legislativas ¿van a depender de lo que pase en Pamplona? Pues menos mal que eso del "conflicto vasco" es una invención de progres putrefactos. Si llega a ser real, todos calvos.

Así que, con todo en el aire, tampoco hay que desdeñar las posibilidades de presión del PSN, que no son menudas porque ¿acaso no puede permitir que gobierne UPN en minoría? Puede perfectamente si la galaxia nacionalista se pone pesada, tiene controlada a UPN y, encima, gana las elecciones de 2008. No estoy diciendo que haya de ser así. Quedan diecisiete días para seguir desplumando el ave. Promete ser interesante.


Tortas

Ya han comenzado las reacciones en el bastión madrileño. El señor Simancas renuncia a perder por tercera vez las elecciones autonómicas en 2011. Sabia decisión. Al propio tiempo, critica la forma en que se nombró al señor Sebastián como candidato. Lo mismo hace el señor Leguina. Ya era hora. Aunque supongo que el señor Leguina ya lo haría en su día, lo cierto es que aquel nombramiento disparatado, autoritario e inepto fue recibido por la muchachada socialista con unción y respeto y nadie rechistó cuando había que hacerlo. Eso es lo malo de los partidos políticos, que no se puede discrepar de las alcaldadas del baranda si no es a toro pasado, cuando ya no tienen remedio. ¿Por qué no protestó nadie en su momento? ¿Por qué no levantaron la voz los opinion makers prosocialistas que tanto abundan en los medios y ahora empiezan a decir que, en efecto, la cacicada del señor Rodríguez Zapatero era infumable? Por lo que todos sabemos, porque en la izquierda, como en la derecha, reina el conformismo y la supeditación al mando por miedo a las represalias que seguro que se dan. Ahora sí, ahora se apuntan todos. Pero eso había que haberlo dicho antes, en su momento: que la designación del paracaidista Sebastián fue un acto de prepotencia del señor Rodríguez Zapatero y que su resultado sería un desastre en las urnas. Los que lo dijimos entonces podemos seguir diciéndolo; los otros, los que lo dicen ahora pero callaron antes, no digo que se callen ahora, pero sí que dejen de pontificar. Por cierto, esta opinión no prejuzga lo que pueda pasar dentro de cuatro años si el señor Sebastián persevera en su empeño de enterarse de cómo funciona el ayuntamiento de Madrid y, como es previsible, el señor Gallardón deja vacante la sede edilicia para intentar auparse a más altas responsabilidades. El muy pillín ya se ha pedido número dos en la lista por Madrid en las generales. Y la señora Aguirre, clavada en el balcón de Génova porque ella es incompatible. A ver qué se le ocurre. .