Mostrando entradas con la etiqueta ONU.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ONU.. Mostrar todas las entradas

sábado, 3 de diciembre de 2016

Un día grande

Grande, grande. De esos que los políticos llaman "históricos", pero de verdad. El Grupo de Trabajo sobre Detenciones Arbitrarias del Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas ha rechazado el último recurso del gobierno del Reino Unido en contra de un decisión suya anterior que, por tanto, pasa a tener pleno efecto. Esa decisión fue requerir al gobierno del Reino Unido que ponga ipso facto en libertad a don Julian Assange, a quien mantiene ilegalmente detenido en la embajada del Ecuador desde hace seis años. Igualmente le ordena, así como al de Suecia que depongan su actitud de persecución del fundador de WikiLeaks y lo restablezcan en el pleno uso de todos sus derechos.

Histórico, verdaderamente histórico. Va a resultar que la ONU tiene una fuerza moral mayor de la que los llamados "realistas" le conceden. A ver cómo se zafa el RU de esta. Es miembro del Consejo de Seguridad y, obviamente, no puede desobedecer un requerimiento de un órgano de la Asamblea General. La excusa de poner en cuestión la fuerza de obligar de una decisión de un órgano de este tipo, queda desactivada dsde el momento en que RU aceptó el procedimiento e hizo uso de su derecho de recurso, aceptando con ello el resultado.

No hay sino poner en libertad a Assange. Mucha gente aduce que este asunto no es jurídico, sino político. Cierto, el asunto es puramente político disfrazado de judicial. Véase: Assange está practicamente secuestrado por el gobierno de su graciosa majestad en cumplimiento de un requerimiento de un órgano judicial sueco que quiere a Assange a declarar en un asunto de abusos sexuales. Pero: a) no formula cargos concretos, sino que lo requiere para indagaciones, y b) no se compromete a no extraditarlo a los EEUU si los norteamricanos lo solicitan. Y ¿para qué lo quieren los yanquies? Para averiguar algunas cuestiones secretas de WikiLeaks. Secretas porque no se especifican.

Es un caso político, obvio. Pero los políticos son los que se disfrazan de jueces. El otro es un perseguido. Un perseguido al que hasta ahora se ha respetado el derecho medieval de Santuario. Lo interesante es si pasamos de la Edad Media a la Moderna y reconocemos a los seres humanos como titulares de derechos. Todos los seres humanos. Siempre. Assange también. El hombre había aceptado ser interrogado por una comisión judicial sueca en la embajada del Ecuador y Suecia tardó cinco años en enviarla.

Esto es algo atroz. Piénsese en seis años en el espacio que pueda ser la parte que le hayan asignado de la embajada del Ecuador, que no es la Arabia Saudí. Cierto, peor hubieran sido las mazmorras del Conde de Montecristo o los ergástulos de la antigua Roma. Pero aun así, es inaudito que se pueda estar seis años encerrado, sin acusación concreta, como sucedía con los presos que iban a la Bastilla.

Está por ver qué hace el RU. Los tiempos no parecen acompañar a la idea de un cumplimiento de las normas del derecho internacional. La reciente elección de Donald Trump induce a pensar que se pondrá a soltar exabruptos si se le informa de que Assange es puesto en libertad.

Por eso es un día grande. Cuando se va a ver si todo cuanto enseñamos en las universidades, declamamos en el Parlamento, debatimos en los foros públicos, escribimos en los periódicos, alabamos y predicamos por el mundo es cierto o no. Cuando se va a ver si el respeto a los derechos del individuo se impone frente a la arbitrariedad del Estado.

sábado, 20 de diciembre de 2008

El progreso y la reacción.

En el habitual confusionismo lingüístico que la carcunda nacional pretende sembrar no es raro que utilice el término "progre" en sentido despectivo y que trate de usurpar la terminología progresista y de desvirtuarla diciendo que la reacción es el verdadero progresismo y el progreso una añagaza rancia de la izquierda. Es el discurso habitual para cretinos de nuevas generaciones de la señora Aguirre. Se hace necesario así de vez en cuando demostrar claramente en dónde están las líneas y en dónde está cada cual. Veámoslo:

Progresista es el proyecto de resolución del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas presentado por Francia y los Países Bajos y firmado por sesenta y seis países de un total de 190 que, además, es un texto muy moderado. Se limita a pedir al Consejo que, en atención a los artículos 1, 2, 3 y 12 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el artículo 17 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y la Decisión del propio Consejo en el caso Toonen v. Australia de cuatro de abril de 1994 inste a la abolición universal del llamado "delito de homosexualidad" y de todas las "leyes contra la sodomía" y de las leyes contra los llamados "actos contra la naturaleza" en todos los países en los que existan. Nada más. Eso es lo progresista: que cada cual pueda realizar la opción sexual que elija sin que el Estado, la Iglesia o quien diablos sea venga a inmiscuirse en sus decisiones privadas y en con quién se va a la cama. Para que lo entienda la manga de reaccionarios seudoliberales que pasa el día hablando de que el Estado no intervenga: que el Estado ni nadie intervenga en la libre sexualidad.

¿Y qué es lo reaccionario? Simplemente, oponerse a lo anterior. Oponerse como ha hecho Siria que apadrina un escrito firmado por otros sesenta países la mayoría de ellos de la Conferencia Islámica Internacional que rechaza dicha despenalización y que, en el colmo de la demagogia y la corrupción moral equiparaba la homosexualidad con la pedofilia, aunque la versión definitiva del documento suprime esta equiparación. Porque estaría bueno, ¿verdad? ahora que está bien claro que la pedofilia es sobre todo un comportamiento propio de los varones heterosexuales al que se dedica con particular celo parte del clero católico.

¿Más reaccionarios, aparte de los islamistas? Por supuesto, los primos hermanos del Vaticano. L'Osservatore romano de hoy incluye la jesuítica intervención de su representante en la ONU aceptando despenalizar la homosexualidad pero oponiéndose a ella al mismo tiempo, así como una aclaración en la que, entre otras mentiras, dice que el proyecto de Francia y los Países Bajos abre la vía al reconocimiento de los matrimonios homosexuales y a su derecho de adopción. Mentira porque, aunque los patrocinadores, probablemente, son partidarios de los matrimonios homosexuales y de su derecho de adopción, al igual que Palinuro, el proyecto no dice ni una palabra de esto sino que se limita a pedir la despenalización universal de la homosexualidad.

Pero lo verdaderamente divertido y lo que demuestra la mala fe de la carcunda es que el mismo diario vaticano ataque el proyecto de resolución porque dice que va en contra de... ¡la libertad de religión! dado que obstaculizaría el derecho de las religiones a transmitir su enseñanza de que, "aunque el libre comportamiento homosexual de los fieles no sea penalizable no lo consideran moralmente aceptable."

¿Se apuestan Vds. algo a que hoy o mañana sale la carcunda nacional-católica española, con la señora Aguirre, la ultraliberal, a la cabeza haciendo causa común con el Vaticano y la Conferencia Islámica Internacional? Y hasta es posible que el señor Rajoy diga que ese proyecto es un intento del señor Rodríguez Zapatero de desviar la atención de los problemas que verdaderamente interesan a los españoles, que es lo que dice este balbuciente Demóstenes cuando, como suele suceder, no sabe qué decir.

(La imagen es una foto de philippe leroyer, bajo licencia de Creative Commons).

martes, 3 de junio de 2008

Crisis alimentaria mundial.

A raíz de cumbre de la FAO de hoy, los de Avaaz nos piden que firmemos una carta dirigida al secretario general de la ONU, señor Ban Ki Moon, para que hagan algo a fin de evitar la crisis mundial alimentaria y las hambrunas que se avecinan. Quien quiera firmar y correr la voz, que pinche aquí.

(La imagen es una foto de mermadon 1967, bajo licencia de Creative Commons).

viernes, 11 de abril de 2008

El Tíbet y un servidor.

Pues sí, parece que la movida internacional esté dando frutos: el PM británico, Brown ya ha dicho que no va a la inauguración; Ban Ki Moon dice que seguramente tampoco, aunque a ese los chinos pueden ponerlo a marcar el paso prque es funcionario de un organismo en el que tienen vara alta; Bush se lo está pensando y el Parlamento Europeo urge a la Unión que adopte una actitud colectiva cuando Brown ya lo ha hecho por su cuenta. Muy europeo.

No creo que los chinos vayan a hacer algo por el Tíbet distinto del palo y tentetieso que es lo que se les da bien. Pero, cuando menos, el Tíbet ha pasado a ser noticia mundial varios días. Mucha gente se habrá enterado de que existe y de que se trata de una zona del planeta en la que la gente no vive como quiere vivir, sino como quieren otros

Mi amigo Joaquim Pisa publica un post en su blog Aventura en la tierra titulado De fuegos y ardores olímpicos en torno al Tíbet y China y dedicado a discrepar de otro mío hace dos días titulado Libertad para el Tíbet. Joaquim había escrito lo sustancial de ese post en un comentario a Palinuro que, por alguna razón que desconozco, se atascó ayer y no quiso salir publicado, aunque yo lo publiqué. Lo ha hecho hace un rato. No hace falta que diga que aquí se publica todo lo que llegue y no insulte. Tampoco hace falta decir que no suelo contestar los comentarios salvo caso excepcional, como éste.

Por lo demás, se dirá lo que se quiera sobre si quienes armamos bulla por lo de China en Tíbet no nos enteramos, nos manipulan, somos gusanos anticastristas, tenemos un odio visceral al pueblo chino, somos siervos de la teocracia de Lhasa o agentes de la CIA y hasta de la TIA, pero aquí hay una cuestión y solo una: si el lector fuera tibetano ¿aguantaría lo que los chinos están haciendo en el Tíbet? Yo no. Así que ya se sabe por qué protestamos los que protestamos: porque no nos gusta que se haga a los demás lo que no queremos que se nos haga a nosotros que, por cierto, es la llamada "norma de oro" de la moral. A lo mejor me paso de ingenuo. Pero, en estos casos, prefiero pasarme de ingenuo que de listo.

viernes, 16 de noviembre de 2007

Abolir la pena de muerte.

La Tercera Comisión de las Naciones Unidas, de Asuntos Sociales, Humanitarios y Culturales, aprobó ayer por amplia mayoría de 99 países, con 52 en contra y 33 abstenciones un proyecto de resolución que pide establecer una moratoria en la aplicación de la pena de muerte en todo el mundo con vistas a su total supresión. Hay pocas dudas de que la resolución saldrá adelante en la sesión plenaria de la Asamblea General.

Como debe ser porque hay que acabar con esta lacra, esta vergüenza de la Humanidad.

La propuesta lleva las firmas de Albania, Angola, Brasil, Croacia, Gabón, Filipinas, México, Nueva Zelanda, Portugal (en representación de la UE) y Timor Oriental. Y ya se han levantado las habituales críticas y objeciones:

I.- Que la abolición es un intento de Occidente y más en concreto de la Unión Europea por imponer coactivamente a todo el mundo sus criterios en materia de derechos humanos. Ya se sabe, el famoso eurocentrismo con el que los europeos, que carecemos el menor respeto por la diversidad cultural, pretendemos obligar a todo el mundo a marcar el paso a nuestro antojo.

II.- Que la Unión Europea, ese club de viejas y ajadas metropolis, sigue sin entender que los felices tiempos del imperialismo pasaron hace ya muchos años. Que ya no está el horno para andar dando órdenes donde no se pinta nada.

III.- Que la pena de muerte, que no es cosa de derechos humanos, sino de derecho penal interno de los países, pertenece al ámbito de la soberanía de cada Estado y toda decisión al respecto de la Asamblea General será un acto de injerencia en los asuntos internos de los Estados Miembros.

El proyecto lo han apoyado países europeos y no europeos. Para seguir sosteniendo que se trata de un gesto eurocéntrico hay que decir que Filipinas, Gabón, Timor Oriental, etc toman sus decisiones al dictado de las viejas metropolis imperiales. Cosa tan sensata como sostener que quienes no votan como nosotros son unos vendidos, unos badulaques, están engañados y van en contra de sus intereses. Un tipo de reproche que no suele formularse a las claras, pero que está en la base de muchos análisis, en especial de la izquierda. Y que simplemente no es aceptable.

Las resoluciones de las Naciones Unidas no son vinculantes para los Estados Miembros con lo que es claro que ésta en concreto, además de no ser una prueba de podrido eurocentrismo, no es ni puede ser una imposición porque no tiene fuerza coactiva. La tiene, sí y mucha, moral. Y eso es lo que fastidia a críticos y objetores, esto es, que están obligados a salir en defensa de una práctica que nadie gusta de defender porque, a mi entender, es indefendible. Y no les gusta quedar como lo que son cuando se firman y llevan a cabo penas de muerte: como asesinos. Prefieren que no se hable de ello, que no se mencione, que se ignore. Por eso hay que hablar, debatir, someter el asunto a consideración pública.

Merece la pena ver el video que he colgado sobre la abolición. Está en inglés, pero es muy clarito. Se cuentan casos concretos de ejecuciones lastradas por algún horror, de esos que, cada uno de ellos por sí solo es un argumento definitivo contra esta odiosa práctica:

a) Error judicial. En Uganda, un hombre pasó diecinueve años en la cárcel condenado a muerte por un crimen que no había cometido. En China, se ejecutó a un hombre en 1995 por el asesinato de su esposa que apareció viva en 2005.

b) Crueldad de la pena. En Guatemala se ejecutó a un hombre mediante inyección letal. Tardó dieciocho minutos en morir, episodio emitido íntegro por la televisión. En Kuwait, un ejecutado en la horca tardó cinco horas en morir.

c) Falta de garantías procesales. En Arabia Saudí se ejecuta a inmigrantes africanos tras someterlos a procesos en una lengua que no entienden y, muchas veces, sin llegar a informarlos de que han sido condenados a muerte.

Eurocentrismo o no eurocentrismo, hay que acabar con un hábito tan inhumano. Algunos países que aplican la pena de muerte, como los EEUU, el Japón, etc, argumentan que dictan y ejecutan esta pena con todas las garantías procesales y pleno respeto a los derechos humanos. Respetan los derechos humanos pero atentan contra el fundamental, que es el derecho a la vida. Es curioso que los más acérrimos defensores de la pena de muerte suelan ser también los más acérrimos enemigos del aborto. Reconocen el derecho a la vida al feto y se lo niegan al adulto en pleno uso de sus facultades mentales. Esta contradicción muestra a las claras un núcleo de razonamiento viciado. Son igualmente los que se oponen denodadamente a cualquier forma de eutanasia.

Hay que abolir para siempre esta execrable costumbre.