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lunes, 11 de julio de 2016

El nombre y la cosa

Refundación de CDC que sale del empeño convertida en Partit Demòcrata Català. El bautizo tuvo su anecdotario. Puigdemont y Mas hubieran preferido el nombre de Partit Nacional Català. Pero son tiempos en los que mandan las bases, los congresos, asambleas, colectividades y el nombre de PDC goza de más simpatías. Curiosamente parece ser el mismo con el que se presentó por primera vez a elecciones Jordi Pujol, a fines de los setenta. Pero eso no quiere ya decir nada. Sí, en cambio, el baile de términos "nacional" o "demòcrata". El primero atestigua voluntad nacionalista/independentista, pero no suena bien y no solo por sus connotaciones conservadoras sino porque es una contradicción en los términos. Un partido no puede ser "nacional" porque entonces no es un "partido". Más que a partido, "nacional" se acomoda a "movimiento", pero eso sí que pone los pelos de punta.

El adjetivo "demòcrata" tiene connotaciones siempre positivas. Además, presenta un efluvio nacional en la medida en que remite a la existencia de uno de los dos grandes partidos en los EEUU. El hecho de que, a su vez, los partidos estadounidenses -demócrata y republicano- hayan cambiado a veces de nombre, incluso se hayan intercambiado el nombre, abunda en este sentido.

Decisivo es que en este congreso de refundación, el partido se haya proclamado republicano e independentista. Anecdóticamente también que el otro partido independentista catalán se llame "republicano" pone nominalmente a los dos partidos catalanes bajo el ejemplo estadounidense. Y, de paso, al margen de toda perspectiva federal porque si difícil (aunque no imposible) era imaginar una monarquía federal, innecesario decir una federación que sea monárquica y republicana al mismo tiempo. Lo esencial aquí es la República Catalana que pone de relieve la cobardía de la izquierda española frente a su propia República.

Sociológicamente, el nuevo partido simboliza la definitiva adscripción de las clases medias al independentismo y el abandono de toda clase de autonomismo al estilo Pujol y CiU. Un punto de apoyo muy importante a favor del proceso independentista.