jueves, 21 de septiembre de 2017

Golpe de Estado al Estado

No es un juego de palabras. Es una realidad objetiva. La Generalitat es el Estado y su presidente su  más alto representante en Cataluña. El Estado se ha dado un golpe a sí mismo. Es golpista y víctima del golpe al unísono. Es el círculo vicioso de la más profunda deslegitimación. El Estado ha dejado de existir en España, substituido por una partida de la porra y una partida corrupta, para más precisión.

Porque un golpe de Estado es. En toda regla. Ya lo anunciaba ayer en Bruselas José Borrell, hombre perspicaz. Solo que se equivocaba de sujeto actor. Se lo atribuía al independentismo catalán en estilo flamígero: en Cataluña hay un golpe de Estado de un régimen neodictatorial. Mira por dónde, el golpe lo asesta el gobierno central. Pero no haya cuidado, el mismo Borrell considera que la intervención militar (la Guardia Civil es civil y militar) de Cataluña es un acto de justicia, coincidiendo en ello con el nuevo BOE del gobierno/oposición "sensata" en su titular: La justicia desmonta la organización del referéndum ilegal en Cataluña. La justicia, tómese nota. No un juez que va por libre, un fiscal aficionado a amenazar, unas fuerzas de seguridad que actúan discrecionalmente sin orden judicial, no un gobierno dispuesto literalmente a todo con tal de ocultar su incompetencia y su corrupción ambas a extremos alucinantes; a todo y sin pedir permiso ni autorización a nadie. No un gobierno que se ha situado fuera de la ley al suspender de hecho los poderes legítimos de la Generalitat sin respaldo parlamentario alguno. La justicia. 

Ese golpe de Estado ha echado al pueblo catalán a la calle. Y también a sus parlamentarios en Madrid, que han abandonado el Congreso entre gritos de que no vuelvan. La situación se ha crispado mucho y es obvio que el gobierno prevé mayor crispación y algo peor pues tiene atracados en el puerto de Barcelona dos barcos italianos con 4.000 policías antidisturbios y el correspondiente material. Claramente se prevén (si es que no se tiene intención de provocar) alteraciones mayores del orden público. Al fin y al cabo, este gobierno siempre ha sostenido que la "cuesión catalana" no es un problema político sino de orden público: policías, jueces, fiscales, cárceles. Diálogo.

De momento, la autonomía de Cataluña ha sido suspendida de hecho por un acto ilegal de forma y probablemente de fondo. Queda por averiguar qué opinan al respecto quienes dicen oponerse al referéndum por ilegal. ¿Se combate la ilegalidad con la ilegalidad? ¿Desde cuándo?

Con el pueblo catalán en la calle en todas partes, la visibilidad internacional se ha disparado. La represión en Cataluña abre todos los periódicos y noticieros de televisión. Todas las miradas puestas en lo que sucede en las calles de muchas ciudades catalanas. Diez días de tensión. Sembrados de auténticas provocaciones al sentimiento de un pueblo que, de modo democrático y pacífico, ha estallado. No teniendo ninguna otra respuesta la derecha del gobierno que la represión, la escalada del conflicto va de seguro. Las provocaciones no cesan: el referéndum no se va a celebrar, eviten males mayores, dice Rajoy, el presidente del partido de la Gürtel. Provocaciones y amenazas. Las amenazas del matón y el maltratador: no me obligues a pegarte más. Este es el nivel.

Están cometiendo el mismo error que cometieron al comienzo del proceso: minusvalorar la fuerza, la cohesión, la capacidad de movilización del independentismo. Hasta que este les puso ante un plazo definitivo: dieciocho meses de hoja de ruta. 18 meses que el nacionalismo español (de derecha, izquierda y ni fu ni fa) aprovechó para enredarse en politiqueo parlamentario e ignorar, como siempre, a Cataluña. Ahora ya no hay tiempo. El PSOE -si alguna vez se tomó en serio la cuestión- ha abandonado toda intención de intervenir y proponer soluciones y pliega banderas bajo las de la derecha. Los otros, los de la "verdadera izquierda", siguen atrapados en su ambigüedad. Pronunciarse por un referéndum pactado es una nadería aunque en España parezca algo audaz. La cuestión es si también se apoya un referéndum no pactado, pues es bastante obvio que no hay otra posibilidad. Hasta la fecha no está claro.

El propósito del gobierno parece ser reventar las costuras del referéndum preventivamente aunque para ello sea preciso saltarse la ley. De ahí el interés en prepararse preventivamente para una escalada cuyo impacto en la opinión internacional va a ser tremendo. ¿Por qué? Porque va a dirigirse contra una movilización masiva, permanente, democrática y pacífica. Incrementar la represión sobre estas manifesstaciones abre la vía a la desobediencia cívica, siempre pacífica, siempre no violenta. Las imágenes de manifestantes alegres y nada agresivos siendo disueltos por la violencia o arrastrados por policías armados hasta los dientes son fáciles de visualizar.

Es inútil, al parecer, insistir a la oposición sobre todo la socialista, para que reflexione hasta que extremos puede llegar una política puramente represiva. Es obvio que le da igual. Pero, al menos, podía plantearse una pregunta: ¿cree que la represión arreglará algo? ¿Cree que va a aumentar el peso electoral de los unionistas en Cataluña? ¿Cree que los gobernantes catalanes o quienes les sucedan van a renunciar a la reclamación de un referéndum de autodeterminación? Si lo creen, nada que decir. Sigan y estrellénse con el referéndum. Si no lo creen, ¿por qué no detienen esta deriva tan peligrosa y hacen por negociar un referéndum pactado?

En fin, una política de una irresponsabilidad inconcebible ha llevado a esta situación en que el pueblo catalán se ha puesto en pie por su dignidad. 

¿Qué quieren ustedes, caballeros? ¿Que claudique?

Recuerden: Donec perficiam.

Hoy, presentación de libro

En La Central de Callao, c/del Postigo de San Martín, 8, a las 19:00. 

Es un libro escrito por Ferran Mascarell, delegado del Govern en Madrid. Y tiene su interés. Quienes conozcan al autor recordarán un hombre afable, correcto, de una circunspección y una flema casi británicas. Se sorprenderán con la lectura del libro en el que, sin exageración, hay mucho sentimiento. Sin duda, es un ensayo trabajado, objetivo, bien argumentado, pero lo que trasluce es sentimiento; sentimiento de lo que pudo ser y no fue. No sigo porque pretendo hacerle una reseña y, además, no quiero quedarme sin tema en la presentación, que comparto con Ana Pardo de Vera y Carles Campuzano, con los que el interés del evento está garantizado. Si no lo prohíbe la autoridad por considerarlo de propaganda del referéndum del 1/10.

Nos vemos en La Central

miércoles, 20 de septiembre de 2017

Aclarándonos

La cuestión no es si el 1/10 divide de nuevo al PSOE y UP pues divididos están habitualmente. Lo interesante es que la división obliga a los dos partidos a aclarar su actitud. Algo de lo que los políticos suelen huir por creer que los perjudica. Por eso suelen ser confusos e imprecisos. Esta es la hora en que no sabemos si el PSOE respalda o no el empleo del art. 155.

Con el fracaso del entendimiento las dos partes habrán de aclararse sobre su posición unilateral y, de paso, nos aclararemos los demás. Es difícil entender lo que sucede cuando los políticos no saben lo que quieren, o no lo dicen, o dicen lo contrario, todo ello posible y al mismo tiempo.

Montoro acaba de comunicar a la Generalitat el bloqueo de su presupuesto. Ignoro con qué autoridad o competencia ha hecho esto el gobierno. Parece ser una medida discrecional con dudoso fundamento jurídico, pues equivale a suspender una ley (el presupuesto de la Generalitat lo es) por decisión del ejecutivo. De lo que no cabe duda es de que se trata de una aplicación del art. 155 sin reconocerlo. Igual que los registros practicados por las fuerzas de seguridad por toda Cataluña (ayer entró al parecer la policía en la sede de la ANC de Reus), las identificaciones de ciudadanos, las incautaciones de material gráfico, los cierres de páginas web, etc., apuntan a un estado de excepción no declarado.

En estas circunstancias, al rechazar el proyecto de UP y respaldar la política del gobierno hacia Cataluña, el PSOE debe aclarar hasta dónde piensa llevar ese respaldo. ¿Tolerará que se inhabilite a Junqueras? ¿Que se detenga a Puigdemont, posibilidad con la que especula el fiscal Maza? Esto es importante para calibrar qué crédito tendrán sus posteriores propuestas, todas ellas fijadas a plazo posterior al 2 de octubre.

Pero el conflicto está el 1 de octubre. Cuando se dé en Cataluña lo que Borrell llama un golpe de Estado de régimen neodictatorial. Nada menos. Al confundirse de tal modo las cosas que se pasan por alto años de corrupción, neofranquismo, incompetencia y destrucción del país para atacar a Cataluña es poco lo que cabe hablar. Y menos esperar del PSOE. Estos bravos celtíberos bendecirán un nuevo "bombardeo de Barcelona" para seducir a los catalanes y convencerlos de las ventajas de seguir uncidos a este desastre. No les importa hundirse; lo que no quieren es hacerlo solos.

UP tambien tiene vía libre para la clarificación. Está muy bien que articule propuestas de debate asambleario para ver de arrancar a Rajoy un referéndum pactado mediante la atronadora razón en marcha. Pero, en el ínterin, conviene saber si, en el lamentable e increíble caso de que Rajoy no les haga ninguno, apoyarán un referéndum no pactado. Lo demás son bambalinas.

El Estado de excepción en Cataluña

Aquí mi artículo de hoy en elMón.cat con el título de "Todos al frente" en el que se analiza la situación actual de Cataluña con las distintas actitudes que han tomado las fuerzas políticas, el gobierno, la oposición socialista (de respaldo total a las medidas represivas) y la oposición de Podemos, que no acaba de clarificar su objetivo. Como dedicaré el post de hoy a hablar de las propuestas de la oposición, me lo ahorraré aquí.

Mientras se editaba el artículo, la policía nacional parece haber entrado en los locales de la ANC de Reus a requisar cartelería del 1/10 y ha identificado a tres personas en comisaría. La situación es cada vez más claramente un estado de excepción encubierto y la evolución parecería llevar a un Ulster en Irlanda, aunque estoy seguro de que, de la parte catalana, no habrá ni un conato de violencia. Ya se verá con la parte española. Por eso, no hay que dar pie. Faltan 10 días para el 1/10.

Aquí el texto del artículo

Todos al frente

Quedan diez días para el 1/0 y los famosos trenes siguen a toda marcha en sentidos opuestos. Con una novedad: las tornas parecen haberse cambiado. Hasta la fecha, el bloque independentista ha sido un verdadero volcán de activismo de todo tipo, que multiplicaba las iniciativas y no descansaba en sus preparativos. Por el contrario, el Estado y el nacionalismo español estaban desnortados, desconcertados, incapaces de reaccionar y emperrados en bloquear cualquier salida, en una situación de verdadera parálisis.

Hoy parece ser a la inversa. Mientras la Generalitat reduce su activismo y desaparece tras las manifestaciones populares de todo tipo de apoyo al referéndum, el Estado da la impresión de estar poseído por el maligno. Sus representantes muestran un activismo frenético, multiplican sus declaraciones, habitualmente agresivas fabrican todo tipo de impedimentos y toda la batería de medios de a su servicio se moviliza para impedir el referéndum. Como si les fuera la vida en ello. Y les va.

Las fuerzas de seguridad del Estado, que debieran dedicarse a perseguir terroristas, ya que estamos en nivel 4 de alarma, y proteger a la población contra la delincuencia común, están concentradas en registrar imprentas, empresas de mensajerías, redacciones de medios y talleres de diseño, con o sin mandamiento judicial. Andan censurando la red y cerrando webs en prácticas que nada tienen que envidiar a la censura en China. Buscan material impreso o virtual a favor del referéndum prohibido y a favor del “sí” en concreto, todavía más prohibido.

La propaganda a favor del “no”, en cambio, no está prohibida y, aunque minoritaria, por serlo la opción, es muy visible. Cuando el gobierno afirma defender la ley se refiere a la ley del embudo: se impide la propaganda del “sí”, pero la del “no” se tolera y hasta se alienta. El referéndum está prohibido pero para unos está más prohibido que para otros. A esto lo llaman “igualdad ante la ley”.
Los agentes de la autoridad andan por la calle identificando ciudadanos en una especie de guerra de guerrillas contra la libertad de expresión y en aplicación de una Ley Mordaza que la izquierda española no se atreve a derogar. Estas identificaciones son intimidatorias y pueden acarrear multas significativas de acuerdo con un régimen de arbitrariedad represiva muy parecido al franquista.

Las brigadas del pensamiento también se han movilizado obedientemente. Unos intelectuales y profesionales sedicentemente de izquierdas, del entorno de El País, que ya ha degenerado hasta el nivel del ABC, ha firmado un manifiesto pidiendo a la gente que no vote por considerar que el referéndum es una “estafa democrática”, más o menos una “democracia-trampa”. El gesto y los argumentos son tan ruines que recuerdan el manifiesto de los Apostólicos al servicio del absolutismo, los de “lejos de nosotros la funesta manía de pensar”, convertida ahora en “manía de votar”.

Las cloacas del Estado, que nunca han detenido su actividad, buscan ahora desacreditar a Puigdemont con un supuesto escándalo en sus tiempos de alcalde. No se dan cuenta de que, después de la “Operación Cataluña” y los infundios en relación con Xavier Trias, nada de lo que hagan las instancias oficiales tiene crédito alguno.

El principal partido de la oposición, el también dinástico PSOE, ha cerrado filas con el del gobierno y apoya todas sus medidas con la frágil condición de que, a partir del 2 de octubre, se amplíen las competencias de autogobierno algo que, de tener algún viso de cumplirse, está ya totalmente sobrepasado por los hechos. La alternativa a la actual situación de Cataluña en la Constitución no es más autogobierno, sino la independencia. Y aunque el PSOE acabe respaldando un posible estado de excepción en Cataluña, la medida no servirá de nada como no sea aplazar la única solución posible de consultar a la población por el futuro de Cataluña.

A la izquierda del PSOE, tanto en España como en Cataluña, las propuestas adolecen todas de un vicio similar. Nunca hubo posibilidades de terceras vías y menos al día de hoy, cuando ya está claro que, si el Estado consiguiera impedir el referéndum por la fuerza, la respuesta catalana será la declaración unilateral de independencia.

martes, 19 de septiembre de 2017

Entrevista en Vila Web

De nuevo una entrevista en Vila Web a raíz de la Diada y los acontecimientos posteriores. Como previsto, el gobierno estaba esperando el resultado del 11/09 para adaptar su táctica. Minimizó la asistencia. El delegado del gobierno, Millo, habló de 350.000, pero todos cifraban en torno al millón. Por eso, a continuación, se despliega la panoplia de actividades de carácter preventivo (registros, confiscaciones, cierres de webs, restricciones administrativas), se movilizan las policías, Guardia Civil, Mossos, Guardia Urbana, se involucra a la banca, se cursa todo tipo de órdenes en el interior y el exterior. En el interín, desde algún solemne despacho, el Fiscal General Maza, reprobado por el Parlamento, afirma con gesto solemne, que entra en lo posible detener a Puigdemont o inhabilitar a Junqueras. Tendrá que encontrar un hueco en su apretada agenda de tomar declaración a 712 alcaldes, lo que puede llevarle cinco o seis meses en jornadas a tiempo completo.

Vamos, una aplicación de hecho del art. 155, que se elevará a derecho cuando los socialistas decidan olvidar sus últimos escrúpulos y den vía libre a la intervención de la autonomía. Situación de excepción encubierta. Para salvar la democracia, se la cargan.

Inútilmente porque todo el mundo sabe que, con la represión, no se va a ninguna parte. Se mantiene la situación, pero mucho más crispada.

La entrevista, en catalán. Fácil de entender. Si no, ya se sabe, traductor de Google.

El Estado mutante

Evelyne Huber et al., (2017) Transformaciones del Estado contemporáneo.Valencia: Tirant Lo Blanch, 519 págs.
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Al final, Palinuro se decidió a traducir el Oxford Handbook of Transformations of the State. No entero, sino solo la parte correspondiente a los 35 Estados de la OCDE. Es un texto de más de 500 densas páginas sobre algo de lo que todo el mundo habla y no siempre con suficiente conocimiento de causa. 

El Estado es la única institución universal, junto con el dinero, que en cierto modo es una emanación suya. Aunque hay quien dice que es al revés. No es el Estado el que respalda el dinero sino el dinero el que respalda el Estado. Como sea. Es una institución universal. Se ha repartido la tierra entera, y las aguas y los cielos y el éter celestial y el fuego de las guerras. Los elementos de los presocráticos. 

La realidad de los Estados y las relaciones entre ellos son cambiantes si no por naturaleza, sí por arte. Han evolucionado desde el sistema de Estados de la Paz de Westfalia de 1648, que suele darse como nacimiento del "Estado nación" en un mundo aún no enteramente conocido y dominado por Europa, al día de hoy, en que Europa ha perdido la hegemonía, pero conserva querencias.

Todo el mundo vive dentro de las fronteras de algún Estado. Pero no vive de la misma manera. Unos son ciudadanos (a veces de primera o de segunda), otros inmigrantes (legales o ilegales), otros, refugiados, otros minorías nacionaless o pueblos autóctonos. Tampoco los Estados son equiparables en prácticamente nada si no es el poder político, el territorio, por pequeño que sea, y su población. Las diferencias territoriales son abismales y también las de poder político. Teóricamente todos son soberanos. Pero la soberanía es un tipo ideal que poco tiene que ver con la realidad, aunque en unos casos menos que en otros.

Las gentes vivimos nuestras vidas en el marco de unas estructuras, las del Estado, de las que no somos conscientes. Los ciudadanos saben que los Estados son conjuntos de leyes, normas, usos, costumbres, tradiciones que se dan por supuestas y de cuyas variaciones y evoluciones apenas se toma nota. El ejemplo más evidente es el de los avances tecnológicos que revolucionan la vida cotidiana sin avisar y a más velocidad de la de esta de elaborar mecanismos de adaptación. Los cambios son continuos y no es posible frenarlos. A la vista está lo que cuesta remediar sus consecuencias más dañinas cuando se detectan, como sucede con la conciencia del cambio climático.

El Estado es una realidad mutante en un sistema internacional fluido. Entenderlo de modo riguroso es difícil pero imprescindible a fin de aclarar las cuestiones en debate en el ámbito público de carácter concreto y práctico; las políticas públicas, que influyen decisivamente en la vida de la gente: los impuestos, los subsidios, las pensiones, la industria, el corporativismo, la privatización, el modelo productivo, las exportaciones, un sin fin de factores que no paran de moverse. 

El modelo más o menos consolidado de Estados del bienestar durante la Guerra Fría ha cambiado radicalmente entre los años 90 del siglo XX, con la caída del comunismo, y el primer decenio del XXI con la crisis financiera. Unos cambios tan profundos que han aconsejado elaborar una tipología nueva, la que sigue el Handbook, de Estados capitalistas desarrollados (OCDE), Estados en vías de desarrollo, antiguos Estados comunistas y Estados islámicos. En realidad viene a ser la vieja tipología de la Guerra Fría con alguna variante de enfoque y el añadido de los Estados islámicos.

El libro se concentra en varios asuntos decisivos en la elaboración de políticas públicas y las examina con mucha precisión técnica y referencias empíricas: la cuestión de la gobernanza multinivel que tiene mucha importancia en una época caracterizada por lo que en otro trabajo se llama "fronteras porosas". En relación con fronteras, un capítulo sobre la función de las instituciones reguladoras transnacionales, lo que viene a ser como la explosión del sistema de las "agencies" independientes que plantan cara al Estado. La cuestión aquí es si esas instituciones reguladoras transnacionales pueden llegar a sustituir al Estado. 

Atención muy especial se presta a las variaciones y transformaciones del Estado del bienestar, cuyo impacto en la vida de la ciudadanía es inmediato. Así se dedican sendos capítulos muy especializados a las transformaciones habidas en los modelos estatistas, el corporativismo, el Estado de inversión social, las economías de mercado liberales y los Estados ISI, de inversión de substitución de la inversión, entre ellos, España, el ascenso del modelo de la oferta y la reaparición de un nuevo Estado regulador precisamente a causa del triunfo de ese modelo de la oferta.

Algunas otras cuestiones tienen un tratamiento singularizado. Hay un capítulo sobre la transformación del Estado desde una perspectiva de género y otro sobre las migraciones, un aspecto que ya ha pasado del tratamiento meramente cuantitativo que se le hacía en el modelo clásico a otro cualitativo, dado que la complejidad creciente de las migraciones afecta a cuestiones relacionadas con los derechos de ciudadanía que pueden provocar y suelen hacerlo agravios comparativos que afectan a la gobernanza.

El capítulo sobre los Estados plurinacionales, a cargo de Michael Keating, un reconocido especialista y en el que, entre otros, se estudia el caso español, es de gran interés. En general, como todo el libro, concebido en un espíritu sobrío, práctico y muy didáctico e ilustrativo. 

lunes, 18 de septiembre de 2017

El apoyo en diferido

Las condiciones las pone el diablo. De momento, el apoyo está garantizado. La condición de más autogobierno pertenece al futuro o reino angélico con nostalgia benjaminiana.

¿En qué consiste el apoyo del PSOE "a la postura de Rajoy"? Evidentemente, en todo. En el estado de excepción de hecho que hay en Cataluña, también. Un estado de excepción escandaloso y cómico a partes iguales. El gobierno está cerrando webs, ignoro si con orden judicial aunque, como la hidra de Lerna, por cada web cerrada, salen tres. También persigue paradas independentistas, identifica a voleo y requisa cientos de miles, millones de panfletos y carteles aquí y allá. Y lo anuncia triunfalmente, como si fueran terribles arsenales. Apoyar la arbitrariedad está mal, pero apoyar la comicidad es ridículo. Batir palmas a quien se carga la libertad de imprenta carece de nombre.

Obsérvese, además, que ese apoyo incondicional (pues la condición es un futurible) da por sentado que el referéndum no se celebrará o que, caso de celebrarse, no se reconocerán sus resultados.

Para que el referéndum no se celebre va a ser probablemente necesario encarcelar gente. ¿Cuánta? Está por ver. ¿Cuál? También está por ver. El fiscal general, reprobado por el Parlamento, el que ha citado a declarar a 712 alcaldes, no descarta pedir la detención del presunto terrible delincuente Puigdemont. A este no le pillará de nuevas. En Cataluña tienen cierta tradición de presidentes entre rejas o en el exilio y alguno ante un pelotón de ejecución.

Si se celebra y sus resultados, de ser desagradables para el nacionalismo español, no se respetan, el problema seguirá y empeorará porque, además, se internacionalizará.

Eso es lo que significa el apoyo del PSOE. En ninguno de los dos casos aceptable por razones estrictamente democráticas y de izquierda.

Entrevista a Palinuro en El Punt Avui

A la velocidad a que van los acontecimientos catalanes y españoles, una entrevista de ayer parece un incunable. Puede uno caer en la tentación de borrarlo y reescribirlo y convertirlo en un palimpsesto. Pero no haya cuidado, suena a antiguo -por eso de la velocidad- pero el punto central se mantiene: el procés es una revolución. Por eso mueve tantas pasiones y tiene tantos enemigos. Entre los más acendrados, los especialistas en detectar revoluciones, que llevan años sin ver esta.

Una revolución porque es un cambio de legitimidad. Un cambio radical. La legitimidad monárquica por la republicana. Los fiscales (los más parlanchines), los jueces, el gobierno, el Parlamento, los partidos (todos) pueden decir lo que quieran sobre el interesante asunto de la legalidad. ¿Es delito pedir el cambio de legitimidad? ¿Lo es pedir que se someta a votación? Si los españoles están encantados con vivir en Monarquía pero los catalanes prefieren una República, ¿es admisible obligarlos a renunciar a ella por imposición de la mayoría?

En el fondo, ese es el problema y por ello el procés es una revolución.

Respecto a la cuestión militar añado una interesante consideración que me hizo el otro día Alfred Bosch: los militares tienen controlada su actividad a través de la OTAN. Mira por donde la pertenencia a la OTAN funciona como una garantía.

La entrevista está en catalán, perfectamente comprensible. Y, si hay alguna dificultad, el traductor automático de Google hace maravillas.

domingo, 17 de septiembre de 2017

El periodismo basura

El periodismo se convierte en basura cuando los que lo hacen son tan partidistas, sesgados, parciales que mienten hasta cuando tratan de ser objetivos. El titular de "El País" es falso, ideológico y absolutamente parcial. El separatismo no une fuerzas ante la aplicación de la ley por dos razones:

Primera: no es la ley lo que se aplica en Cataluña sino una desaforada arbitrariedad con fines intimidatorios. Los registros, las incautaciones de materiales del referéndum por la Guardia Civil no son la ley sino un abuso de poder. La  administración no sabe cómo frenar o terminar con un movimiento que ella fue la primera en poner en marcha mediante medidas políticas demagógicas y autoritarias.

Segunda:  el separatismo no une sus fuerzas porque estas no han estado desunidas nunca. Precisamente es la unidad desde el principio la baza mayor para el logro del objetivo independentista.

Un mediano conocimiento de la situación en Cataluña hubiera llevado al diario a hacer una redacción más ajustada a la realidad, algo así como: "Las arbitrariedades en contra del independentismo permiten que este haga una exhibición de fuerza y unidad.

Pero, claro, entonces se trataría de informar de la realidad de modo objetivo. 

La lid en la tele


Breve pero enjundiosa reseña del programa de TV3 en el que Palinuro participó ayer. Hubo otros momentos no menos significativos, `pero los aquí reflejados son suficientes para hacerse una idea del asunto. Venía el dicho Palinuro de una xerrada al aire libre en compañía de Anna Serra (CUP), Albano Dante Fachín (Podem) y Teresa Jordà (ERC) en Plaça Fort Pienc sobre la República catalana, de debatir con los vecinos del lugar y quienes quisieron acercarse sobre la situación particularmente crítica que vive Cataluña en defensa del referéndum el 1 de octubre ante los ataques del gobierno central. Y la verdad es que no estaba muy de humor para andar con paños calientes con la huera propaganda de la gente del PP por muy ministros que hubieran sido. El contraste era excesivo. Cataluña está viviendo un estado de excepción encubierto, como corresponde a estos franquistas vergonzantes, que no se atreven a reconocer su amor por Franco pero, en cuanto pueden, le imitan en todo

Aquí, la reseña del programa, aunque estoy seguro de que habrá un enlace en algún lugar de la red.

A veces me preguntan por qué no me invitan a ningún medio audiovisual español. En este programa está la respuesta. Las cosas que en él dije solo pueden decirse en Cataluña.