lunes, 5 de febrero de 2007

Pregones y convocatorias.

La Asociación de descendientes del exilio español nos pide que hagamos llegar a las autoridades del Gobierno (Presidente, Ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Portavoz parlamentario del PSOE) una carta abierta en la que se reclama que los hijos y nietos de los exiliados españoles de la guerra civil y el franquismo puedan recuperar la nacionalidad española de origen. Las direcciones a las que hay que hacerla llegar son:

jlrzapatero@presidencia.gob.es,
portal.Presidencia@mpr.es,
gabinete@presidencia.gob.es,
ministro@mtas.es,
diego.lgarrido@diputado.congreso.es.

Parece que el Gobierno, que está resultando mucho más timorato en la segunda mitad de la legislatura que en la primera, anda cicateando con esta elemental restitución, hablando de no sé qué ruptura de la cadena generacional, según no sé qué Directora General. Ya el proyecto de ley vulgarmente conocido como de la Memoria Histórica es injusto, bordeando la iniquidad, al equiparar a las víctimas del franquismo con las de la República, para que ahora se sume otra injusticia con lxs descendientes de quienes se vieron obligadxs a abandonar el país para no ser arbitrariamente detenidxs, torturadxs y fusiladxs. Si ya la primera Ley de Extranjería, de 1985, reconocía el derecho preferencial a la nacionalidad española a lxs descendientes de los judíos sefardíes, cuyas "cadenas (vaya nombrecito) generacionales" se habrán roto en más trozos que un plato de duralex, ¿a santo de qué viene esa estúpida exigencia que parece olvidar que quienes adoptaron otra nacionalidad lo hicieron por causa de fuerza mayor?


Y mañana, huelga de móviles caídos.

Circula por la red el siguiente Pásalo referido a la convocatoria de una huelga de móviles para mañana, 6 de febrero. Alarmadas por la entrada en vigor de la ley que impedirá que las compañías apliquen el "redondeo", éstas quieren curarse en salud incrementando las tarifas a partir del próximo 1º de marzo hasta un 25%. Lxs españolxs pagamos unas de las tarifas más elevadas de telefonía (fijos, móviles, internet) de Europa y tenemos unos de los niveles salariales más bajos de esa misma Europa. Está claro que nadie va a resolver esa situación por nosotrxs; ni los gobiernos, ni los sindicatos, ni las asociaciones de consumidores. Tenemos que ser nosotrxs y cuanto antes empecemos a hacerlo, mejor. Tenemos la razón. Tenemos la fuerza. Es absurdo dejar que sigan aprovechándose de nosotrxs. Así que, nada: que mañana usen el móvil el señor Alierta y sus paniaguadxs. Lxs demás, sólo para llamar a urgencias.

(En la imagen, Valentine Prinsep, La revolución, 1896)