sábado, 29 de abril de 2017

Una poción de moción

Como si de un tósigo se tratara, el anuncio de la moción de censura (MC) ha trastornado de tal manera los espíritus de los socialistas de obediencia gestora que cabe temer por su equilibrio anímico. "Numerito", "irresponsable", "figurón", "se cree que los demás somos tontos". De todo se oye y se lee, como una especie de airada y furiosa protesta, manifestación obvia de que el anuncio ha caído como una bomba. Una bomba tóxica.

Sin duda hay en la forma de anunciar elementos personalistas que los críticos elevan a narcisistas. Pero lo de menos son las formas. Lo que importa es el fondo. La MC pone al PSOE parlamentario en una posición ridícula, teniendo que convertir su púdica abstención en un respaldo activo del gobierno. A su vez, si Podemos hace o no un órdago a la chica, como he leído por ahí es indiferente. Lo que ha hecho es cerrarse el camino de vuelta. Reúne los requisitos: número de firmantes y candidato. La aceptación es automática. Solo puede pararse si Podemos no la presenta. Pero eso sería un patinazo político serio.

Por ello Podemos está obligado a presentar la MC en plan sietemachos, responsabilizando al PSOE y a C's de la continuidad de Rajoy, el PP y la corrupción. El que parece haberlo entendido a la primera es ese mismo PP que, por boca de su portavoz, Hernando, con ese aspecto de duro de película de Chicago años 30, lo ha llevado al terreno habitual de "eso no me lo dices en la calle". Y quédense de momento aquí las cosas, aunque no es mala entrada para una moción que se llama constructiva. Una pelea de gallos.

La cuestión es si quienes hablan sobre la figura han calibrado bien su alcance. La MC no se presenta para ganarla, eso está descartado. Por si acaso, PSOE y C's han corrido a oponerse. Lo importante es el debate mismo, que da tiempo ilimitado de intervención a los defensores de la moción y limita el de los demás grupos parlamentarios (incluido el del gobierno) a media hora y diez minutos más de réplica. Podemos dispondrá por tiempo ilimitado de la tribuna del Parlamento y todas las conexiones mediáticas convencionales y digitales para plantear una enmienda a la totalidad del país. Esa es la funcionalidad propagandística de la MC y lo que tiene al borde de la histeria al socialismo de la abstención.

Luego están las interpretaciones, a las que todos tenemos derecho. Leo que la MC es un intento de Iglesias de torpedear la candidatura de Sánchez porque no le interesa que este sea SG, ya que recuperaría voto refugiado en Podemos. Desde luego, si Sánchez gana las primarias, lo más probable es que el voto de Podemos baje. Suponer que este sea el motivo "verdadero" de la MC es ya otra cosa. Por supuesto, las motivaciones humanas son tan inexcrutables como las divinas, pero es muy difícil ignorar que la consecuencia inmediata de la MC es triturar el grupo parlamentario de la gestora y, por tanto, de la candidatura de Díaz. Por eso ha reaccionado esta por sevillanas.

Si la MC está orientada en contra de Sánchez, hipótesis no descartable aunque improbable, va a darse de bruces con el muro de que beneficia a ese mismo Sánchez, haga lo que haga el que la ha presentado. Su discurso, el discurso del candidato, sin límite de tiempo, irá orientado en contra del PP en todos sus aspectos y, asimismo, en contra del PSOE. Y ese ataque al PSOE solo puede ser de dos formas: a) reconociendo que hay una diferencia entre el PSOE parlamentario, colaborador del PP, y el de la militancia, que sigue siendo partidaria del "no es no"; b) no reconociéndolo, haciendo una amalgama con los dos espíritus socialistas y atacándolos como si fueran uno solo. En el caso a) será un respaldo al proyecto de recuperación del PSOE en la izquierda de la candidatura de Sánchez. En el caso b) encenderá más la voluntad de la militancia de apoyar un proyecto de recuperación de un PSOE de izquierda democrática, esto es, de nuevo en beneficio de la candidatura de Sánchez. Algo legítimo, por lo demás, por cuanto se le devuelve lo que es suyo, ya que fue él quien abrió el camino al iniciar la semana pidiendo la dimisión de Rajoy.

También cabe la posibilidad, muy a tono con el espíritu último de Podemos a mi entender, de que la MC vaya orientada contra el conjunto del sistema o eso que a veces llaman "el Régimen". Pero, vaya contra lo que vaya la MC, muy curiosas habrán de ser las intervenciones tasadas de los demás grupos parlamentarios, especialmente el socialista. Y eso si las hay porque pueden renunciar a ellas y mantenerse en silencio. 

Vaya, que Pablo Iglesias ha entrado en el Congreso montado en un autobús.

viernes, 28 de abril de 2017

La máquina de la moción de censura

Ha sido una semana como una traca de feria. Estalló el primer cohete el lunes con la dimisión de la lideresa, a quien la historia se ha tragado por el escotillón más sucio, y siguieron los demás en cadena. La desaparición de la grande de España dejó expuesto al grandísimo de la misma tierra, Rajoy, y a él apuntó el segundo cohete Pedro Sánchez al pedir su dimisión como responsable último de este tragicómico desbarajuste. Un par de días después, los de Podemos, que no quieren quedarse atrás, añadían dos huevos duros y el tercer cohete al anunciar una moción de censura. La propuesta ha provocado reacciones que, a fuer de precipitadas, delatan lo que sus autores hubieran querido celar. Así, la candidata Díaz, que va muy mal en las primarias y no sabe cómo remontar, dictamina que la moción de censura es un nuevo numerito de Pablo Iglesias; como siempre confundiendo realidad con deseos porque, en efecto, la moción es un número, pero no un "numerito" sino un "numerazo", sobre todo para el PSOE de la gestora, el de Díaz y su lamentable grupo parlamentario. Pues, al votar que no a la moción de censura, quedan con todo el plumero al aire al probarse que la abstención, definitivamente, era un voto "sí" a Rajoy. Y al PP. Y a la corrupción. 

Pedro Sánchez ha reaccionado con más cintura y, en su línea de exigir la dimisión del responsable del desastre, con la que puso en marcha esta dinámica, pide la comparecencia de Rajoy antes de la moción de censura. Ya lo había hecho antes por carta a la junta gestora obteniendo también por carta la sintomática respuesta de que no había lugar a la comparecencia urgente del suprascrito porque ya estaba registrada una petición de comisión en la que bla, bla, bla. 

Ahora, la petición de comparecencia urgente se hace como preludio a la moción de censura, esa que Díaz (los dioses le conserven la vista) considera un "numerito" y, con ello, Sánchez prueba que es posible una colaboración de la izquierda al tiempo que muestra mayor conocimiento del asunto que su competidora.

Porque la moción es inevitable. UP reúne los requisitos. Otra cosa es que se gane. Si el PSOE vota "no" o se abstiene, desde luego, no se ganará. Pero las mociones de censura en España, aunque se llamen constructivas o quizá precisamente por ello, no se hacen para ganarlas, sino para presentar una alternativa y hacerla triunfar luego en elecciones o destruirla. Dos mociones ha habido hasta la fecha, una políticamente triunfadora: la opinión descubrió en Felipe González un presidente y lo eligió después. Cinco años más tarde, en Hernández Mancha un no presidente y el PP siguió perdiendo elecciones. 

Siendo inevitable, la moción es, además, absolutamente favorable a quienes la presentan porque disponen de tiempo ilimitado para defenderla, primero uno de los diputados firmantes y, luego, el candidato alternativo a la presidencia del gobierno, en este caso, presumiblemente, Pablo Iglesias. Los demás grupos parlamentarios, incluido el del gobierno, tienen cada uno un tiempo tasado de media hora y un turno de réplica. O sea, nada. Después se vota y está claro que triunfarán los contrarios a la moción (a un coste especial para cada uno que, en el caso del PSOE, será inmenso), pero será una victoria pírrica. 

¿Cómo calibrar el efecto de un discurso de UP desde la tribuna del Parlamento sin límite de tiempo? Y no estoy insinuando que pueda darse un acto de filibusterismo ni nada parecido. Estoy diciendo que UP ha saltado ágilmente sobre la ocasión de hacer una enmienda a la totalidad a lo que llaman el "regimen" o el sistema político de la IIIª restauración en la que llevamos viviendo a regañadientes los últimos años en su versión neofranquista. El único enemigo que tiene UP lo lleva dentro, en la tentación a la demasía, la falta de contención y de ecuanimidad. Todo lo cual puede convertir un anhelado triunfo, modelo Felipe González, en un desastre político, modelo Hernández Mancha. On verra.

La petición de Sánchez de comparecencia de Rajoy previa a la moción de censura lo sitúa en la proximidad a esta, pero sin eficacia práctica al no ser Sánchez diputado.  Pero con mucha eficacia simbólica al no despachar la moción con el ridículo término de numerito, sino tomársela en serio.

Existe la esperanza de que Rajoy vea que, de salir elegido SG Sánchez, la actitud del grupo parlamentario socialista tendrá que cambiar. Y, en previsión de tan desagradable circunstancia, decida dimitir y convocar elecciones anticipadas cuando corresponda. Sé que es harto improbable por múltiples razones, pero siempre hay alguna sinrazón en algún lugar.

Con el "no" por delante del grupo socialista, el discurso de UP sin límite de tiempo versará en buena medida sobre el PSOE, algo tan inevitable como la misma moción. Y será muy crítico pero tendrá que distinguir entre dos PSOE, el del grupo parlamentario de la gestora y el de la militancia, que apoya masivamente a Sánchez; o sea, el parlamentario y el de la calle, para entendernos. Ese discurso, sea cual sea su orientación, contribuirá al triunfo de la candidatura de Sánchez en las primarias. Si es favorable al PSOE de la militancia porque avala la posición de Sánchez de la colaboración de la izquierda. Si es defavorable porque dará un mayor impulso a la acción recuperadora de la militancia de un PSOE hegemónico de la izquierda.

jueves, 27 de abril de 2017

Podemos, la línea correcta y la censura

Podemos es un partido (o lo que sea) muy adaptado a la sociedad mediática. Prácticamente nació en los medios, primero en los alternativos y, por ende, de reducida audiencia; y luego, se afirmó, creció, se impuso en los comerciales de audiencia mucho más amplia. Y lo hizo en muy poco tiempo. Un éxito apabullante de imagen. A ello contribuyeron de un lado un gran dominio del ciberespacio y las redes y una depurada teoría de la función de los medios en la sociedad capitalista. Los medios son el vehículo de la hegemonía y operan en su inmensa mayoría en favor del status quo, mezclando información y doctrina del neoliberalismo salvaje y actuando, si llega el caso, como piezas de las guerras sucias del poder contra sus adversarios de todo tipo.

A la vista de la situación, el mensaje es claro: hay que democratizar los medios. En abstracto, esto es fácil de entender: los medios deben reflejar el pluralismo de la sociedad y todos los valores deben tener la oprtunidad de explicarse en foro público. Pero en concreto, resulta difícil. Los medios públicos debieran, en efecto, ser plurales y en la mayoría de las democracias, con altibajos, lo son. En España, no; en España, desde 2011, los medios públicos están al servicio del poder político de la derecha. En donde esta no gobierna, el asunto es menos escandaloso, pero hay tendencia a ser medios gubernamentales. En cuanto a los privados, siendo empresas, operan en un campo de libertad de mercado y con la lógica del beneficio. Tienen la orientación que les place. No se puede obligar a los medios privados a defender doctrinas con las que no comulgan. "Democratizar" aquí querrá decir otra cosa.

En una segunda vuelta se echa de ver que los medios son empresas, sí, pero no siempre autónomas. Hay medios que forman parte de entramados empresariales y financieros o que dependen directamente de estas instituciones a las que puede traer cuenta soportar pérdidas en sus sectores ideológicos porque el beneficio lo obtienen por otro lado; por el de la corrupción, por ejemplo. Y, por supuesto, el caso de los audiovisuales que o son negocios redondos a base de una programación que todo el mundo detesta y todo el mundo ve o son ruinosos, pero subvencionados de una u otra forma con medios públicos si son de derechas, como el caso de los medios de la Conferencia Episcopal. Es difícil democratizar a la Conferencia Episcopal.

Y en una tercera vuelta se ve que estas empresas de medios son especiales por el producto que manejan. No es lo mismo fabricar y vender calcetines o piraguas que hacerlo con noticias y opiniones. La mercancía de los medios es inmaterial, compran y venden ideas, creencias, juicios; en definitiva, cultura. Por lo tanto tienen peligro porque son mecanismos de convicción ideológica y de propaganda. Desde cierto punto de vista, esto explica la tendencia a intervenirlos en función de criterios como la llamada exception culturelle, francesa, para limitar la competencia y el contagio de medios ideológicos apabullantes, como los yanquies de Hollywood. Pero, al margen de esto, cualquier intento de control de los medios inspirado en estos criterios ideológicos y culturales será una recuperacion de la inquisición y la censura, a las que partidos como Podemos tienen una fuerte tendencia por su propia naturaleza ya que son organizaciones dedicadas a tener razón siempre.

En realidad es difícil democratizar los medios si no es jugando en su terreno, esto es, constituyéndose en empresas, empresas democráticas de comunicación. Una especie de quimera excepto en el caso de la prensa digital, en donde se da un florecimiento de medios demócratas y de izquierda. No siendo esto y habiendo abandonado la esperanza de gestionar unos medios públicos con criterios democráticos, solo queda imponer en los medios comerciales los puntos de vista críticos. Y aquí es donde se ha planteado el problema con Podemos y su supuesta censura a Errejón en la SER, con el llamado duro alegato de Barceló respecto a Podemos y los demás partidos.

Obviamente, se esgrime la apuntada teoría de la libre empresa. La SER es una empresa privada y contrata a quien quiere, sin obedecer consignas de partidos... externos. El duro alegato de Barceló reza con los de fuera. Dentro de la casa, todo cambia. Las decisiones son de empresa y se imponen en los programas, como lo prueban los despidos de Manuel Rico, Ignacio Escolar, Fernando Berlín, que yo recuerde.  Esas imposiciones sí se aceptan. Pero se trata de asuntos internos de la empresa por los que esta no da explicaciones. Si acaso las dará la cuenta de resultados.

Algo muy distinto es la peripecia de Errejón en hora 25 porque se enfrentan dos concepciones distintas de la comunicación y del meollo mismo de la comunicación que son las sacrosantas tertulias. De estas, la mentalidad democratizadora espera que reflejen el pluralismo social y ellas lo harán o no. Pero, si lo hacen, querrán hacerlo a su manera, no según las directrices de quienes quieren democratizar. Y aquí vuelve a estar el problema del problema.

La SER quiere seguir con Errejón porque le da la gana. Podemos, sin embargo, sostiene que Errejón no refleja la posición mayoritaria del partido, salida de VAII y debe ser sustituido por una portavoz de la mayoría, Irene Montero. Lo de menos es que esta se haya personado en "hora 25" y haya tenido que marcharse por no haber sido invitada, si bien se le ofreció un lugar entre la claque. Sarcasmos de la tele, pero, en efecto, lo de menos.

Lo de más es ¿qué función cumplen los tertulianos? ¿Expresan su opinión o la línea del partido? La línea correcta, claro, que es correcta por ser mayoritaria. Los medios miran la audiencia y, si prefieren a Errejón, están en su derecho. Pero también es lógico que un partido con una "línea correcta" quiera imponer esta y no una versión cuestionada. Todo depende de cómo se conciba el programa, si como una reunión de gentes con criterio propio (y con tendencias distintas) que intercambian opiniones o una comisión de portavoces de los partidos para informar a la ciudadanía de sus decisiones, sin ninguna capacidad para decidir o acordar u opinar algo que no esté en el vademécum.

En su efecto más inmediato, Errejón tiene un problema. Derrotado en VAII, ve cómo su margen de acción se reduce poco a poco pero sin descanso. Excluirlo de un programa de gran audiencia significa silenciar la voz de la minoría en un partido que presume de democracia. Democracia y línea correcta son términos antitéticos, antagónicos. Y Errejón tiene una alternativa: someterse en silencio a la línea correcta en sus actos (otra cosa será en su pensamiento, pero este es el problema de todos los "juramentados") o reafirmarse en su derecho a seguir opinando en foro público mientras lo contraten, aunque sea en pugna con el parecer del partido. La cuestión es si el partido decide obligarlo a elegir entre los medios (recuérdese, el líquido amniótico de Podemos) o la militancia. 

Si democratizar los medios significa imponer la "línea correcta" del partido a través de sus portavoces, las tertulias pueden volver a llamarse "el parte" y anunciarse, como aquel que añoran los deudos de Utrera Molina, con un cornetín de órdenes.

Hoy, Palinuro homenajeado

Hoy se presenta el libro que estos cinco colegas han compilado con contribuciones de muchos otros sobre una variedad de temas, y han tenido la gentileza de dedicarme. No me corresponde aquí hacer comentario alguno o emitir opinión por ser parte directamente interesada, salvo la de manifestar mi profundo agradecimiento.

Para lo demás, me cumple actuar como fiel cronista del acto: Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, Plaza de la Marina Española, 9. A las 19:00.

miércoles, 26 de abril de 2017

Vértigo

La sombra de la plaga se cierne sobre el reino. La plaga de la corrupción que, como el ángel exterminador, visita las casas y se lleva al primogénito. Y al siguiente y a toda la progenie y a la servidumbre.

El juez ha mandado a prisión incondicional a Jordi Pujol Jr. con ánimo de evitar que siga en actividades delictivas. Lady Aguirre ha dimitido in lacrimando y trata de convertir su dimisión en un cortafuego por lo que pueda pasar, que pasará. El hermano de Ignacio González, Nacho para el ministro de Justicia, dice que no piensan comerse solos el marrón. Verdad que esto lo dicen o insinúan todos. Bárcenas también empezó así y ahora parece resignado a devorarlo por entero a cambio de que su mujer quede exonerada. Caballerosidad obliga, sin duda. No precisamente la del presidente de los sobresueldos, quien ha puesto un océano entre él y este peliagudo jardín de flores venenosas. Aun así le llegó un whatsap de Aguirre, anunciándole media hora antes su dimisión. Otro mazazo para el sacrificado prohombre que queda ahora ya en exposición, como el santísimo, con exigencia universal de dimisión. Da ruedas de prensa sin preguntas y coloca rollos al personal sobre la prosperidad económica a él debida. Del Brasil tiene previsto viajar a la otra punta del mundo y enlazar un periplo largo a ver si, en el ínterin, esto se pacifica, no vayan a recibirlo con un autobús y una cacerolada. Hay incluso quien especula con que no tiene previsto regresar, sino que pedirá asilo político en algún país con el que no haya acuerdo de extradición.

Porque aquí no va a quedar títere con cabeza. La delegada del gobierno, Dancausa, imputada en un asunto turbio con un enorme daño patrimonial a la administración pública. Villar Mir, el Villar Mir de toda la vida, la ubicua OHL, esa extraña empresa Indra, que financiaba al PP y le contaba los votos, un empresario, amigo de la Reina, todos clientes asiduos de los tribunles. Díaz Ferrán se querella contra Pablo Iglesias a causa de su rostro en el Trambús, supongo que por el derecho a la propia imagen, siendo así que la que ofrece en Soto del Real es peor que la del vehículo/picota. A su vez, Iglesias ha dejado sin púlpito en la SER a mosén Errejón, lo que tiene a sus partidarios muy mosqueados, pues no parecen conformes con las explicaciones de Echenique del tipo de "tú tienes dos ojos; el partido tiene diez mil". Errejón será sustituido por Irene Montero por decisión del argos partidario porque, según estos demócratas, los tertulianos no los eligen los medios, sino las jefaturas del partido.

¿Alguien creía que las cosas iban a cambiar por mucho que se movieran? Ahí tienen ustedes al ex-ministro de Justicia del reino, llevando en hombros el féretro de su suegro, ex-ministro a su vez de Franco, al son del Cara al sol, camisas azules, brazos en alto. 

Todo sigue igual. Como en el NO-DO.

Zapatero en Cataluña

Mi artículo de hoy en elMón.cat, titulado: El PSOE/PSC y Cataluña. Me movieron a escribirlo las declaraciones de Rodríguez Zapatero sobre los supuestos prejuicios de los socialistas catalanes acerca de Susana Díaz por ser mujer y andaluza. Era inevitable que se jugara la baza de la condición femenina de Díaz y ya se ha hecho en positivo alguna vez, cosa muy legítima. Lo imprevisible es que se empleara de un modo tan inepto, tan negativo, utilizándola como un arma frente a unas presuntas mentalidades misóginas; o sea, una especie de chantaje ideológico: votas a Díaz o eres un machista.

¿Y lo del prejuicio por ser andaluza? Es muy injusto con los catalanes, que han tenido un presidente de la Generalitat andaluz y de su partido, Montilla. Ahora se entiende que este pusilánime pasara de prometer aceptar el Estatuto que saliera del Parlament a dejar que Guerra le diera una mano de garlopa y, convenientemente "cepillado" lo pactó con la CiU de entonces, dejando en la estacada al PSC.

¿De dónde saca Zapatero que los catalanes abrigan tales prejuicios? De los que él profesa sobre los catalanes.

Sigue el texto del artículo en castellano:

EL PSOE Y CATALUÑA

Al día siguiente de Sant Jordi, fiesta popular de respeto, cultura y tolerancia, Rodríguez Zapatero, de visita a su correligionario Iceta, afirma que en Cataluña hay prejuicios contra el proyecto político de Susana Díaz por ser mujer y andaluza. Algo parecido en su opinión a lo que sucedió con Carme Chacón en España por ser mujer y catalana.

Flaco favor hizo el expresidente al socialismo y a su país cuando gobernaba, pero peor lo está haciendo ahora en su condición de jubilado muñidor de la campaña de Díaz. Esta no ha tenido éxito en su intento de apoyarse en las viejas “glorias” socialistas que sacó en exposición en el Ifema en Madrid. Prácticamente ninguno de los asistentes se manifiesta partidario suyo, al quedar avergonzados por su intervención en aquel mitin de exaltación. Y el que lo hace, Zapatero, mejor sería que estuviera callado, en lugar de emitir juicios tan injustos, necios y agresivos como el reseñado.

Son injustos. No hay prueba alguna de prejuicios contra los andaluces en Cataluña, más allá de los que hay en todas partes del Estado español contra los de otros lugares. Y en política, menos aun. Cataluña ha tenido un presidente andaluz socialista, Montilla, Cordobés y, como recuerda Rufian, tiene hoy una líder de la oposición jerezana. Pero se puede devolver la pelota a Zapatero preguntándole cuántos presidentes no andaluces ha tenido Andalucía; cuantos no vascos Euskadi; cuántos no gallegos Galicia. Y así todas las CCAA. Tiene gracia que se acuse a Cataluña de lo que no hace, pero sí hacen los demás, excepto, salvo error, Valencia (Zaplana) y Madrid (Leguina). Y no hace falta recordar que la acusación de “prejuicios” es uno de los primeros pasos del camino que lleva a hablar de xenofobia, racismo y nazismo. Es in juicio injusto que sí denota un prejuicio anticatalán.

Son necios. La comparación con Carme Chacón es de una ineptitud casi celestial porque ataca no a Cataluña, sino a España que Zapatero dice llevar en el corazón. Admite que en España hay prejuicios anticatalanes. Lo cual es cierto y él es un buen ejemplo. Además de los prejuicios cruzados de todos contra todos en España, como en los demás países (escoceses/ingleses, bávaros/prusianos, flamencos/valones, etc.), en algo suelen coincidir los españoles al margen de sus procedencias: los prejuicios sobre los catalanes. Y esto lo reconoce uno de León, que no suele medir el alcance de sus palabras.

Son agresivos. Exactamente, ¿cuál es el “proyecto político” de Susana Díaz? Un conjunto de frases mitineras hechas de “ilusión”, “compañeros”, “ganas de ganar”, “cien por cien PSOE”, que no quieren decir nada, y un propósito concreto, reiteradamente formulado: parar los pies a los catalanes. Nada de derecho a decidir, ni derecho de autodeterminación y menos financiación a costa de Andalucía (como si esto último fuera un dato objetivo). En realidad, el “proyecto político” de Díaz es contrario a las aspiraciones nacionales de Cataluña. Como todo el mundo sabe, esta es la verdadera razón del apoyo de la vieja guardia del PSOE a la candidatura de la presidenta de Andalucía, a pesar de sus evidentes carencias. Contra Cataluña vale todo.

La otra objeción de Zapatero es que es un prejuicio catalán en el caso de Díaz y español en el de Chacón por ser mujeres. Téngase en cuenta que en ambos casos se trata de elecciones primarias, internas al PSOE. Aunque el expresidente se excusa diciendo que no habla del PSC, es evidente que el prejuicio se achaca al electorado socialista catalán. Igual que en el caso de Chacón se achaca al electorado socialista español. Es para preguntarse qué verá en el socialismo un dirigente que considera a los socialistas poco menos que xenófobos y machistas.

Y no es solo el caso de Zapatero y su proverbial impericia. Es el del PSOE y el PSC y su difícil posición que explica el descenso del último en las preferencias del electorado. En el PSOE predomina un espíritu de nacionalismo español excluyente contrario al referéndum. Trasmitido este al PSC en un país en el que el 80 por ciento de la población es favorable, lo condena a la irrelevancia. Su única esperanza es sobrevivir como socialismo catalán, esto es, independizarse del PSOE. Pero, si se independiza del PSOE, ¿por qué se opone a la independencia de Cataluña?

Mañana, Palinuro homenajeado

Mañana se presenta el libro que estos cinco colegas han compilado con contribuciones de muchos otros sobre una variedad de temas, y han tenido la gentileza de dedicarme. No me corresponde aquí hacer comentario alguno o emitir opinión por ser parte directamente interesada, salvo la de manifestar mi profundo agradecimiento.

Para lo demás, me cumple actuar como fiel cronista del acto: Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, Plaza de la Marina Española, 9. A las 19:00.

martes, 25 de abril de 2017

La conferencia de Tarragona el viernes pasado


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No había grabación en el Colegio d'Advocats i Farmacèutics de Tarragona, pero, para fortuna de todos, estaba Ramón Sabaté, gran fotógrafo, que filmó el acto y lo subió a You Tube. Yo lo incluyo aquí con su permiso.

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Igualmente incluyo la grabación del turno de preguntas y respuestas, que fue muy animado y siempre de la mano de nuestro amigo Sabaté.


Dimensiones de una dimisión

Tenía razón OK Diario, Aguirre planeaba dimitir el domingo o el lunes. No lo hizo el domingo, día del Señor, pues podría interpretarse torcidamente. Lo hizo el lunes, día de la luna, famosa por ser una embustera, aunque no tanto como la propia Aguirre, que ya ha dimitido tres veces.

Una rueda de prensa de tres minutos sin preguntas y una dimisión lacrimógena que la afectada ha tratado dee convertir en un acto de responsabilidad política. A simple vista más parece una decisión a regañadientes, por tercera vez, tras haber intentado evitarlo a toda costa y, según las malas lenguas, cuando puede encontrarse al filo de una imputación penal. El reconocimiento de Aguirre de su culpa in vigilando tiene un alcance de responsabilidad penal y civil imprevisibles, dado que aquí se han cometido al parecer delitos tremendos. Y, además, debe añadirle la culpa in eligendo, eso que ella, siempre tan chulapa, minimiza hablando de "ranas". Y sin contar con que, de todas las actividades de su gobierno, la sanitaria, a la que aun no se ha pasado revista, promete ser un foco mucho más abrumador de corrupción que la gestión de la Charca de Isabel II.

De todo eso puede salir una imputación. Sin duda, Aguirre lleva años "haciéndose la rubia" y hasta es posible que lo sea, pero no es creíble que haya presidido sobre un emporio de corrupción y latrocinio y no se haya enterado de nada. No se pude gobernar con una mano derecha, González, que ha convertido su familia en una verdadera empresa de presuntos delitos y en donde todos, desde sus hijos hasta su octogenario padre tenían un cometido. El padre es hoy nonagenario pero, según parece, sigue siendo útil a la empresa lavando dinero.

Aguirre no estaba en menudencias, sino en las alturas teóricas de la doctrina neoliberal que le insuflaban sus consejeros empresariales (alguno ya en la cárcel) y sus asesores aúlicos. Paladina del libre mercado y el fin de las mamandurrias socialistas, no tenía por qué parar mientes en las que ella iba sembrando a su paso. Pagar periodistas a su servicio con dineros públicos en TeleMadrid no era mamandurria. Colocar en el Ayuntamiento de su amiga Botella a Carromero con un sueldazo tampoco era mamandurria.  E così via. Lástima que el resto de los mortales no lo veamos así y que consideremos que entre el liberalismo y la política del saqueo y la rapiña debe haber una separación que ella parece desconocer.

Por último, la dimisión de Aguirre tiene una dimensión poco reseñada hasta la fecha, una dimensión política que apunta directamente a Rajoy. Aguirre no ha dimitido porque la hayan pillado con las manos en la masa o en flagrante delito, ni porque se haya beneficiado directamente de los delitos de sus elegidos, aunque sí indirectamente, por ejemplo, financiación ilegal de elecciones. Dimite por responsabilidad política. Justo la situación de Rajoy, responsable político del universo de corrupción de la política española. En su caso, además, hay un presunto beneficio directo, derivado del cobro de sobresueldos en B que él mismo llegó a admitir.

Si Aguirre dimite, Rajoy debe hacerlo igualmente, incluso con mayor motivo.

lunes, 24 de abril de 2017

El éxito de la abstención

Les da vergüenza decir que se abstuvieron en la investidura de Rajoy para que siguiera gobernando el PP. Por eso los golpistas del PSOE se justifican diciendo que tienen al gobierno atado en corto y controlado y que, en el fondo, hace lo que ellos dicen.

El dato de la noticia nos ahorra mayores explicaciones. El PSOE de la junta gestora miente, como siempre: el PP veta toda la labor legislativa de la oposición. Esto quiere decir que el resultado es doblemente desastroso pues el PSOE trabaja como si realmente consiguiera lo que se propone, pero no lo consigue porque el PP está en contra. Realmente, la abstención solo ha servido para poner los votos de los electores socialistas al servicio del PP.  

Y el futuro inmediato aun pinta peor. El gobierno está preparando un conflicto de competencias ante el Tribunal Constitucional para mantener su práctica de veto a todas aquellas iniciativas legislativas de la oposición que, a su juicio, modifiquen los Presupuestos al aumentar los gastos. Es decir, un proyecto para emascular el Parlamento y conseguir el tipo de gobierno que gusta a Rajoy y el PP: la dictadura. 

Con la sumisión del PSOE.

Recuerdos de Sant Jordi

Cartel anunciador.

El dragón, San Jorge, la princesa y el caballo.

Prolegómenos: Librería de La Rambla, Tarragona. De los seis de la foto, cinco nos llamamos Ramon o Ramón. Somos Los Ramones.




Firmando libros en la parada de la ANC. Y un buen ramo de rosas.


De una parada a otra. Tod@s muy ufan@s


Encuentro casual y callejero con el presidente Puigdemont.

domingo, 23 de abril de 2017

Hacerse la rubia tampoco sirve

Ni siquiera serlo, cuando lo son. Las feministas de buena conciencia, estilo Cifuentes, deben de estar desoladas. Las recetas del tinte son un fracaso. Hasta para quienes, como Aguirre, han llegado a encabezar la jerarquía, mandar desde la cúspide. Ahí está la lideresa en un momento de rubia gloria, maquillándose en el centro de un círculo de batracios que la miran con evidente sorna. El más lanzado, Granados, hoy en prisión. Le sigue López Viejo, hoy procesado y Juan José Güemes quien llegó a estarlo en su día, si bien la causa se archivó. Ella, sin embargo, tan ufana, creyéndose una especie de Rey Sol, cuando hacía a sus cortesanos el real favor de dejarlos contemplar cómo se levantaba o cómo hacía sus necesidades. Y hasta es posible que aquellos cortesanos tuvieran más respeto por Luis XIV que estos expeditivos espabilados por su jefa quien, haciéndose la rubia, obtenía "más de los hombres", esto es, el mayor caso de corrupción de la historia de Madrid. Y los ha habido sonados.

Este "hacerse la rubia", al parecer, jerigonza de las feministas teresianas, procede del imaginario de Los caballeros las prefieren rubias, de Anita Loos y, con ello no pretendo llevarlas a los años de aquella, pero sí a los de la adaptación cinematográfica, interpretada por Marilyn Monroe y Jane Russell. El imaginario del mundo del eterno femenino en la época de nuevas oportunidades. Estas son quienes luego dicen que las mujeres no necesitan cuotas, pues llegan a sus objetivos por sus méritos propios. Lo que no dicen es que consideran méritos propios "hacerse la rubia".

Según parece la rubia Aguirre dimitirá hoy, quizá mañana. Lo dice OK diario e ignoro qué fiabilidad tiene la noticia aunque, como están las cosas, igual es cierto. A partir de aquel Congreso en que fracasó en su intento de sustituir a Rajoy en la presidencia del PP, pues Barberá y Camps sostuvieron al presidente, este se sentó con la retranca a la puerta de su casa y ocho o nueve años después ve pasar el cadáver de su enemiga. O su alma en pena, llorando tan amargas lágrimas como las dueñas barbadas que liberó don Quijote.

Si Aguirre dimite, se va un fantástico factor de entretenimiento en la capital. Pero será sustituido con creces por Cospedal, a la que se le ha quedado chica La Mancha y empieza a asombrar a España entera con sus peculiares modos. La bandera a media asta para dolernos por la muerte de Cristo fue el toque de atención. Luego se presentó en las Nuevas Generaciones a decirles que se avergüenza de la corrupción de su partido pero que no se puede generalizar. Ciertamente, es difícil generalizar un comportamiento como el suyo al mantenerse en un cargo del que decía haber de dimitir si se descubría que alguien de su partido tuviera cuentas en Suiza, cuando es el lugar en el que más cuentas tienen. Por lo menos, esta no viene "haciéndose la rubia" sino más bien "la descarnada" con peineta y mantilla, como en un cuadro de la España negra de Solana, y con un cirio de los Novísimos. 

Rubia se hace también la candidata Díaz, que tiene encandilados a los hombres de la junta gestora de su partido y los viejos guerreros de la socialdemocracia cansada. Pero no parece que con estos especímenes vaya a alzarse mucho más de donde está. Hacerse la inocente rubia predicando paz, amor, concordia y compañerismo para difuminar la imagen de la fría ambiciosa, dispuesta a pasar por encima de sus rivales sirve de poco.

Hoy, Palinuro en la St. Jordi, en Barcelona

Pues sí, mañana estaré en la fiesta de St. Jordi, firmando libros en la parada de la ANC (de 12:00 a 13:00) y en la de ERC de 15:00 a 16:00. Me gusta mucho esta fiesta tan abigarrada como alegre en torno al libro y la rosa; un acto colectivo popular en el que sale a pasear, a encontrarse con los amigos, a que le firme el libro su autor o autora preferido(a). Me gusta la alegría, la curiosidad de la gente, la vanidad de los autores -entre los cuales me cuento-, las familias con los niños, la algazara y los trabajos y afanes de los responsables de la paradas porque todo salga bien. Hay siempre un punto de perfeccionismo catalán, de ese que está presente, aunque se oculte con discreción y es un rasgo de este pueblo que solo se reconoce cuando uno se ha hecho a verlo.

Nos vemos en las Ramblas.

sábado, 22 de abril de 2017

El Estado-cloaca

Sin querer, como Aguirre cuando destapó la Gürtel, el titular de Público da con la clave de la endemoniada situación española. Cuando un Estado sitúa la Fiscalía, que es el órgano encargado de velar por el interés público, en la cloaca es porque él mismo es una cloaca.

La Operación Cataluña, urdida , al parecer, desde el ministerio del Interior es otro canal de aguas fecales. Y aguas fecales, aunque mezcladas de aromas diplomáticos, las dádivas del ministerio de Exteriores para conseguir voluntades mundo adelante en contra del independentismo catalán. Cloacas asimismo las vías por las que los gobiernos de la derecha sobornan a los medios de comunicación y a los comunicadores para tenerlos a su servicio. Fondos de reptiles, vamos.

Pero esta presunta vía de injerencia del gobierno en la administración de justicia a través de la instrumentalización de la Fiscalía es ya de todo punto intolerable. La oposición quiere que Catalá comparezca. Claro que también quiere que comparezca Rajoy a explicar los usos y costumbres de la cloaca madrileña. Catalá comparecerá y, con el aplomo que lo caracteriza, manifestará que el gobierno jamás ha interferido ni interferirá en la acción de la justicia. Y se acabó. Hasta la próxima. 

Puede que, en un alarde de sentido democrático, comparezca también Rajoy a decir que no le consta que los señores González y Granados estén en la cárcel. ¿Y Granados hace ya tres años? ¿Qué me dice usted? ¿Que hay 800 cargos de mi partido investigados, imputados, procesados o condenados por corrupción? No puede ser. Eso es una campaña contra el PP. O se tratará de otro partido. Mire usted en el PSOE porque, como muy bien dijo Aznar no hace mucho, "El PP es incompatible con la corrupción". Profunda idea porque eso quiere decir que el PP es incompatible consigo mismo.

En ese Estado-cloaca, lugares emblemáticos, como la Villa y Corte, han sido -y son- hervideros de corrupción, patios de urdidores y logreros que, trasmutados en políticos de orden y probada religiosidad, han procedido a esquilmar metódicamente los fondos públicos.  Puro salvaje Oeste del robo y el trinque en el que es más fácil enumerar qué delitos no han cometido las autoridades que los cometidos.

La reina de este quilombo, la presumida, rechulapa Grande de España que venía llorada de casa, aparece ahora lloriqueando, como una muñeca rota, antigua figura desvencijada de la que se reían quienes a su sombra delinquían. Y lo más gracioso es que, cuando Aguirre dimitió hace tres o cuatro años, probablemente por un chivatazo del gobierno sobre la calaña de sus hombres de confianza, algún genio de la empresa la contrató como "cazatalentos". Lo que demuestra que los dioses reparten la estupidez con admirable ecuanimidad.

Parte poco conocida del Estado-cloaca es la de la oposición. La maniobra que acabó en el golpe de mano del 1º de octubre en el PSOE para defenestrar a Sánchez llevaba meses preparándose con los viejas glorias del partido y otros figurones igual de retardatarios y la connivencia del gobierno. O sea, pura cloaca, en donde también se "defiende al Estado", según Felipe González. No en balde el entonces SG, Rubalcaba, había sido ministro del interior. Con tal golpe, los conjurados querían conseguir dos objetivos: a) impedir un acercamiento del PSOE a Podemos y al independentismo catalán (cosa absolutamente imaginaria) y, por tanto un posible gobierno a la portuguesa y b) permitir que gobernara el partido de la derecha en la esperanza de que, de algún modo, fuera capaz de neutralizar el "desafío catalán".

Lo que no tuvieron en cuenta fue que no daban paso a un partido de la derecha sin más, sino a una asociación de presuntos malhechores, imputada ya en algunos procesos penales. No han dado paso a un gobierno, sino a unas gentes solo interesadas en seguir aforadas, utilizar sus puestos para defenderse en los procedimientos que se les siguen y mantener las llaves de los despachos de las administraciones públicas para ocultar la información sobre sus fechorías o destruir las pruebas incriminatorias. Desaparecerán los registros de los ministerios, los discos duros de las direcciones generales, los ordenadores de los despachos. Quedarán los pasillos vacíos. Al abstenerse, el PSOE no contribuyó a la estabilidad de España y mucho menos a controlar al gobierno, sino a  proteger y encubrir a la asociación presuntamente criminal. 

Mañana, Palinuro en St. Jordi

Pues sí, mañana estaré en la fiesta de St. Jordi, firmando libros en la parada de la ANC (de 12:00 a 13:00) y en la de ERC de 15:00 a 16:00. Me gusta mucho esta fiesta tan abigarrada como alegre en torno al libro y la rosa; un acto colectivo popular en el que sale a pasear, a encontrarse con los amigos, a que le firme el libro su autor o autora preferido(a). Me gusta la alegría, la curiosidad de la gente, la vanidad de los autores -entre los cuales me cuento-, las familias con los niños, la algazara y los trabajos y afanes de los responsables de la paradas porque todo salga bien. Hay siempre un punto de perfeccionismo catalán, de ese que está presente, aunque se oculte con discreción y es un rasgo de este pueblo que solo se reconoce cuando uno se ha hecho a verlo.

Nos vemos en las Ramblas.

viernes, 21 de abril de 2017

Corral de pícaros

La realidad supera la ficción, dice el saber convencional, ignorando, por ejemplo, que gran parte de la realidad procede de la fición. Si se duda, léase la Biblia. Pero, aceptado, la realidad nunca defrauda. Llega a desbordar la capacidad de los más sesudos analistas y hace desfallecer a los más audaces cronistas. 

Nadie puede aspirar ya a confeccionar un cuadro único del desbarajuste que ha organizado en Madrid esta pandilla de mangantes desde que abrió fuego con el famoso Tamayazo. Mejor dicho, desde antes, porque el Tamayazo se dio para evitar que la oposición llegara a gobernar la CA de Madrid y sacara los trapos sucios. Pero el Tamayazo es un buen comienzo, por lo vistoso del inenarrable gobierno de La dama del cinturón castizo, famosa comedia de la picaresca española en donde, a diferencia de otros espectáculos, todo es exactamente como parece.

Una orgía de elecciones ganadas de modo aplastante con dineros presuntamente ilegales, docenas, centenares de actos públicos de exaltación, con otras tantas inauguraciones de lo que fuera, kms de autopistas, hospitales, ambulatorios, canchas de golf, todo con dineros del proveedor del catering, Mr. Gürtel, un Mefistófeles de pacotilla, que tanto proveía altavoces como confetti o viajes de ensueño.

Actos patrióticos por el bicentenario de la guerra de la Independencia y nacimiento de la nación española de majas y manolos y la verbena de la Paloma. Un torbellino de activismo según doctrina de su guía espiritual, Thatcher. Ella misma se veía como Thatcher entre su equipo y ante pías colaboradoras suyas, como la mínima consejera de Educación, Lucía Figar, verdadera pastorcilla que arrimaba las ovejas a los colegios de curas y dejaba los públicos a la intemperie. Necesitaba además el dinero para pagar campañas en las redes de ensalzamiento de su persona y obra.

Y, más que Thatcher, allá iba la dama en pos de la privatización del servicio público sanitario de la mano de otros colaboradores tan íntegros y bien elegidos como los demás, como aquel Lamela, empeñado en encarcelar a un probo funcionario o un jovencito de brillante tupé que privatizaba los servicios en los que luego se colocaba o al revés, que tanto da.

Pero los más simpáticos son los dos malandrines que durante años fueron la mano derecha y la izquierda de la Dama del Cinturón Castizo, Púnico Granado y el señor del Ático. Atendidas las explicaciones ofrecidas por la dama a lo largo de los años sobre sus peripecias, asalta la duda de si ese gracioso atolondramiento de que hace gala no es una afectación sino que la señora tiene efectivamente la cabeza a pájaros y lo que sus dos manos, Púnico Granado y el señor del Ático,  han hecho ha sido aprovecharse de la circunstancia de que, a fuer de católica, cada mano de la dama ignoraba lo que hacía la otra. La mano, la pierna y la cabeza misma. Lo más verosímil es que, endiosada por los halagos más sobados, la dama no se enterara de lo que sucedía o no quisiera enterarse.

Es más difícil de creer que la sospecha de que estuviera en el ajo y se beneficiara de él. Pero, precisamente porque es más difícil de creer puede ser real pues, lo dicho, la realidad supera la ficción. El corral de pícaros está lejos de echar el telón. De momento, González se ha negado a declarar. Y la irrupción del refinado Marhuenda ("zorra", "puta") lleva la representación más ya al género apache.

Hoy, Palinuro en Tarragona

Invitado por la Assemblea Nacional de Catalunya y Omnium Cultural, hoy, viernes, 21, a las 20 horas estaré en Tarragona, en el Colegio de Abogados y Farmacéuticos, para una conferencia sobre el provocativo título de España sin Cataluña. La gran oportunidad. Lo llamo provocativo porque, obviamente, contradice el común sentir de la gente. Los españoles tienen la sospecha de que, si Cataluña se va, se va una parte importante de los ingresos del Estado, pues aquella aporta más de lo que recibe y los demás tendrán que apretarse el cinturón. No obstante, llevo un tiempo sosteniendo esta aparentemente contradictoria posición. La 1ª vez, con motivo de la presentación de Súmate en Madrid, que tuve el honor de hacer; la segunda con el de la presentación de Alfred Bosch en un desayuno del Ritz también en Madrid, cuando acababa este de publicar un interesante libro, La independencia de Cataluña interesa a los españoles. 

Es difícil admitir que ese interés sea material y si, por tanto, la propuesta se mantiene en este terreno, no es verosímil. Pero si  la llevamos a otro, la cosa cambia. España lleva siglos gobernada por una oligarquía corrupta, meapilas, autoritaria, incompetente, ladrona y, en el fondo, antinacional. Y así sigue, como puede comprobarse con el actual gobierno de ladrones, el gobierno del hampa, de una banda de facinerosos dedicada a saquear el país. Los españoles han sido incapaces de quitársela de encima. Lo han intentado algunas veces. El actual Rey es heredero de Isabel II y Alfonso XIII, ambos exiliados. La monarquía borbónica (una dinastía de mangantes, analfabetos, disolutos y corruptos) se restauró tres veces. La tercera lo hizo un dictador genocida, Francisco Franco, si que ninguno de los reyes habidos desde entonces haya tenido el decoro o la dignidad de renunciar a esa sangrienta herencia y poner su trono en referéndum. 

Desde la Transición ni la izquierda ni la derecha españolas han sentido que fuera necesario acabar con la oligarquía nacionalcatólica y mucho menos con esta monarquía de risa. Y así ha venido a resultar que la única oposición real a este dominio oligárquico tradicional se ha dado en Cataluña, se ha territorializado en Cataluña. 

Cualquier español de izquierdas de buena fe aplaudirá el propósito catalán de independizarse y crear una república democrática. Ya que el conjunto de los españoles es incapaz de conseguirlo (y una porción nada desdeñable de votantes del PP está encantado con este gobierno de ladrones neofranquistas), por lo menos, que lo consigan los catalanes.

Sin duda, la independencia de Cataluña será un choque muy fuerte para la conciencia española. Pero es la única posibilidad de que este cuerpo yerto se reanime, cobre vida y se organice con un mínimo de dignidad y eficacia, sin vivir del robo, la corrupción, la humillación y el peloteo descarado a los poderosos, como hacen esos esbirros que la oligarquía tiene en los medios, al estilo de ese Marhuenda o las dos docenas de colegas suyos alimentados en los pesebres del Estado, del PP o de la Iglesia Católica, con la misión de mentir, abusar y engañar a la gente para que siga uncida al carro de esta tiranía de hampones.

Si no lo consigue a pesar de todo será porque España está definitivamente muerta, a manos de estos sinvergüenzas y ladrones de comunión diaria. En todo caso, lo más sensato que pueden hacer los catalanes es largarse.

jueves, 20 de abril de 2017

El gobierno del hampa

En 2015, José Manuel Roca y un servidor publicamos un libro titulado La antitransición. La derecha neofranquista y el saqueo de España. Con el título, me ahorro explicar el contenido. Hago solo hincapié en que calificábamos a la derecha del PP de neofranquista y explicábamos cómo estaba (y está) dedicada al saqueo de su propio país. Abierta en la obra queda la cuestión de si es una especie de conjunción astral entre neofranquistas y saqueadores o si hay una relación causal, de forma que los neofranquistas son, por sí mismos, saqueadores. Roca y yo tenemos a mucha gala habernos adelantado con las claves de lo que luego ha ido pasando, hasta llegar a la sesión concentrada de fuegos de artificio de los últimos cinco días, luego de la resurrección de Cristo y de que el pendón nacional recupere el palo entero: descubrimiento de que Rato presuntamente delinquía mientras ejercía como vicepresidente y ministro de Economía, flotación del Tramabús (que viene a ser como un trailer o teaser), citacion a Rajoy a declarar como testigo, detención de Ignacio González y tutti quanti, imputación de Marhuenda y declaración hoy de Esperanza Aguirre.

Un espectáculo de sombras y silencios, del gris de los juzgados, que asombra en el exterior y tiene espantados a los del interior que dan cuenta de los hechos con vocabulario apocalíptico: Madrid, agujero negro del PP, la detención de Ignacio Aguirre por corrupción tritura al PP de Aguirre, "destrozo", "hundimiento", etc., etc. Ahorro también el relato del barullo de trapisondas, latrocinios, malversaciones, trampas, chanchullos, falsedades, prevaricaciones, extorsiones, cuñados, primos, sobrinos, amigos, clientes, enchufados. Está todo en los reportajes periodísticos. Es el habitual jardín de las delicias del expolio del erario a cargo de estos mangantes del PP.

Porque esa es la cuestión. Claro estaba desde hace tiempo que el PP no es un partido al uso, sino, al parecer, una asociación para delinquir y que, como tal, está imputado en dos procedimientos penales. En llano castellano: aquí no hay una ideología, un proyecto, una comunidad de propósito para lo público; aquí hay unas gentes que se ponen de acuerdo para organizarse con intención criminal y llaman partido a su organización, lo cual les posibilita, al ganar elecciones trucadas con financiación ilegal, acceso a los recursos públicos con el fin de expoliarlos en su propio beneficio. Caso Granados, por ejemplo.

¿Está claro ahora también qué hay detrás de las privatizaciones de bienes y servicios públicos, que defienden los expertos a capa y espada en los medios de comunicación del capital? Puro saqueo. Proyecto había de privatizar el Canal de Isabel II en el que este cogollo de ladrones centraba sus actividades. Si lo consigue, hubiera sido un puntazo: una empresa criminal gestionada por los gobernantes. Todavía quedan por conocer los resultados concretos de la otra gran ola privatizadora predicada por los neo-franquistas vestidos de neo-liberales, la de la sanidad. Lo que se va sabiendo de los famosos hospitales de Aguirre pone los pelos de punta. E imagínese lo que están dispuestos a mentir para hacerse con las pensiones públicas. 

Todo lo que ha estallado estos días era conocido por mucha gente, intuido por mucha más y visto por toda cuando se producían casos concretos que mostraban la corrupción general del sistema: el proceso de Urdagarin y su actual situación; la situación de Blesa, la de Rato. La connivencia entre el poder político, las instituciones y los delincuentes, condenados o presuntos, era total.

Esto solo era posible con unos medios de comunicación controlados y al servicio de la organización de presuntos malhechores. Y de ahí viene el frente de periodistas omnipresentes en los medios, en defensa cerrada del gobierno y su "partido" y al ataque de todos los demás. La imputación de Marhuenda, hombre clave en este comando mediático, ya permite resituar y recalibrar a sus congéneres en otros puestos de combate.

Lo incomprensible en este episodio es la abstención del PSOE en la investidura de Rajoy. Esa decisión costó un golpe de mano en el partido, su fractura y una crisis sin precedentes. Se venía justificando por "razones de Estado". González pontificaba que era preciso dejar gobernar a Rajoy "aunque no lo mereciera". Una vez perpetrada la abstención, el PSOE oficial, el de la junta gestora al servicio de Susana Díaz, quería legitimarla valorando su propia oposición en una actitud patética. Por dos motivos:

1º) no es cierto que haga oposición y, además, el gobierno va a plantear un conflicto de competencias con el Congreso para cortarle las garras legislativas, invocando la ley de presupuestos;

2º) aunque la oposición fuera de verdad oposición, sería irrelevante porque Rajoy ya no quiere gobernar, si es que alguna vez lo intentó, sino seguir aforado y al mando de todos los departamentos de la administración del Estado. Evitar a toda costa que lleguen a los ministerios gentes de otros partidos. Por razones obvias.

Eso también era evidente. Y, sobre todo, era evidente que abrir camino a un gobierno que entraba en zona de turbulencia judicial era insensato. Podía pasar cualquier cosa. Y está pasando. La próxima vez que los jueces citen a Rajoy puede ser como imputado. A estas alturas nadie se atreverá a negar esta posibilidad.

Y, por supuesto, Rajoy no va a dimitir.

Ahora calcúlese con qué grado de autoridad y legitimidad puede este gobierno, sostenido por una asociación de presuntos malhechores, hacer frente a lo que la prensa llama "desafío independentista".

Mañana, Palinuro en Tarragona

Invitado por la Assemblea Nacional de Catalunya y Omnium Cultural, mañana, viernes, 21, a las 20 horas estaré en Tarragona, en el Colegio de Abogados y Farmacéuticos, para una conferencia sobre el provocativo título de España sin Cataluña. La gran oportunidad. Lo llamo provocativo porque, obviamente, contradice el común sentir de la gente. Los españoles tienen la sospecha de que, si Cataluña se va, se va una parte importante de los ingresos del Estado, pues aquella aporta más de lo que recibe y los demás tendrán que apretarse el cinturón. No obstante, llevo un tiempo sosteniendo esta aparentemente contradictoria posición. La 1ª vez, con motivo de la presentación de Súmate en Madrid, que tuve el honor de hacer; la segunda con el de la presentación de Alfred Bosch en un desayuno del Ritz en Madrid, cuando acababa este de publicar un interesante libro, La independencia de Cataluña interesa a los españoles. 

Es difícil admitir que ese interés sea material y si, por tanto, la propuesta se mantiene en este terreno, no es verosímil. Pero si  la llevamos a otro, la cosa cambia. España lleva siglos gobernada por una oligarquía corrupta, meapilas, autoritaria, incompetente, ladrona y, en el fondo, antinacional. Y así sigue, como puede comprobarse con el actual gobierno de ladrones, el gobierno del hampa, de una banda de facinerosos dedicada a saquear el país. Los españoles han sido incapaces de quitársela de encima. Lo han intentado algunas veces. El actual Rey es heredero de Isabel II y Alfonso XIII, ambos exiliados. La monarquía borbónica (una dinastía de mangantes, analfabetos, disolutos y corruptos) se restauró tres veces. La tercera lo hizo un dictador genocida, Francisco Franco, si que ninguno de los reyes habidos desde entonces haya tenido el decoro o la dignidad de renunciar a esa sangrienta herencia y poner su trono en referéndum. 

Desde la Transición ni la izquierda ni la derecha españolas han sentido que fuera necesario acabar con la oligarquía nacionalcatólica y mucho menos con esta monarquía de risa. Y así ha venido a resultar que la única oposición real a este dominio oligárquico tradicional se ha dado en Cataluña, se ha territorializado en Cataluña. 

Cualquier español de izquierdas de buena fe aplaudirá el propósito catalán de independizarse y crear una república democrática. Ya que el conjunto de los españoles es incapaz de conseguirlo (y una porción nada desdeñable de votantes del PP está encantado con este gobierno de ladrones neofranquistas), por lo menos, que lo consigan los catalanes.

Sin duda, la independencia de Cataluña será un choque muy fuerte para la conciencia española. Pero es la única posibilidad de que este cuerpo yerto se reanime, cobre vida y se organice con un mínimo de dignidad y eficacia, sin vivir del robo, la corrupción, la humillación y el peloteo descarado a los poderosos, como hacen esos esbirros que la oligarquía tiene en los medios, al estilo de ese Marhuenda o las dos docenas de colegas suyos alimentados en los pesebres del Estado, del PP o de la Iglesia Católica, con la misión de mentir, abusar y engañar a la gente para que siga uncida al carro de esta tiranía de hampones.

Si no lo consigue a pesar de todo será porque España está definitivamente muerta, a manos de estos sinvergüenzas y ladrones de comunión diaria. En todo caso, lo más sensato que pueden hacer los catalanes es largarse.

miércoles, 19 de abril de 2017

Rajoy, testigo de descargo

Vaya, el final no ha conseguido usted evitarlo y tendrá que comparecer ante los jueces, bien es cierto que como testigo, de cuya honorabilidad no se duda; al contrario, se le da crédito de antemano pues se presume que dirá la verdad. Ignoro cómo se le dará eso, cuando lleva usted años sin hacerlo. Y no es lo peor. Lleva usted casi un mandato y medio (contando con el tiempo en funciones) concentrado no en gobernar, sino en pergeñar tácticas procesales en favor propio,  sortear los bajíos judiciales de esa condenada causa Gürtel que ya le estalló cuando aún estaba en la oposición y que le persigue sin descanso, como las Furias a Orestes.

Es inolvidable aquella escena que montó usted en la sede del PP, en la que compareció ante los medios, rodeado de la plana mayor de su partido para advertir que la Gürtel "no era una trama del PP, sino una trama contra el PP". De esa trama acaba de salir un autobús, el tramabús, en el que viajan usted y algunos de los que figuran en aquella famosa foto de Génova. Otros de la instantánea también podrían aparecer en el vehículo: Barberá, Arenas, Camps, Mato.

Usted, su gobierno y su partido han hecho lo que han podido por obstruir la acción de la justicia: han recusado y conseguido inhabilitar jueces, han destruido pruebas, han desoído autos judiciales, obligando a los jueces a ir por vías ejecutivas, se han personado en procesos con ánimo torticero de obtener información y torpedear los procedimientos. Prácticas dilatorias y embarulladoras en las que Trillo era un as. Usted mismo ha conseguido sortear tres peticiones previas de comparecencia en el proceso de la Gürtel en alguna de sus dos grandes divisiones, la de Bárcenas y la de la Gürtel.

Por cierto, sería difícil sostener que Bárcenas fuera una trama contra el PP, aunque intentos se han dado. Se ha oído a la señora Cospedal negando la existencia de una caja B (esa cuya existencia está, al parecer, probada) y afirmando que, si hubiera alguna, sería de Bárcenas. Ese Bárcenas a quien usted mandó un mensaje dándole ánimos y pidiéndole fortaleza en la adversidad. Puede ser un gesto muy cristiano con un amigo pero, en un sentido político, es inadmisible. En cualquier país democrático eso sería notivo de dimisión irrevocable.

En realidad, usted hubiera debido dimitir desde que se conoció la trama Gürtel y ni siquiera haberse presentado a las elecciones. Al ganarlas, forzó usted al país a aguantar un gobierno cuyo presidente estaba por debajo de toda sospecha y en riesgo de ser llamado por los tribunales. Como ha venido a suceder.  

No solamente no dimitió sino que blindó usted su mandato controlando férreamente los medios de comunicación y negándose de modo sistemático a dar exlicaciones o rendir cuentas en cualquier foro, en el parlamentario o ante los medios. Desde comparecer en plasma a dar ruedas de prensa sin preguntas, pactar previamente las preguntas con la prensa amiga o abandonar los lugares por la puerta de servicio para huir de los periodistas,  ha recurrido usted a todos los trucos imaginables para ocultar su gestión a la opinión pública. Esta, según parece, debería conformarse con sus confusas, contradictorias y generalmente falsas informaciones, sin posibilidad de réplica. Un modelo de gobierno autoritario.

Consiguió usted deteriorar de tal modo el debate público que el crédito de los medios es ínfimo y el suyo y el de sus conmilitones, inexistente. La opinión general es que el gobierno solo habla para mentir, tanto como órgano colegiado como los ministros uno a uno. Ahora le ordenan comparecer precisamente en calidad de testigo en este gatuperio que usted y su gente han organizado estos años. Nadie cree que vaya a decir la verdad. Al menos, así lo dictamina José Luis Peñas, denunciante de la Gürtel, Rajoy "solo va a decir mentiras", algo que piensa prácticamente todo el mundo. 

Algunos dicen que, yendo de testigo, no osará usted mentir en sede judicial. Olvidan que ya lo hizo en sede parlamentaria en su famosa comparecencia del 1º de agosto de 2014, cuando hubo de dar explicaciones sobre el mensaje a Bárcenas.